Martes, 11 Octubre 2016 19:50

“Ha sido inédito en la historia de los Encuentros por la masividad”

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Así resumía una de las integrantes de la Comisión Organizadora del XXXI Encuentro Nacional de Mujeres, en la conferencia de prensa brindada el lunes. Allí también se habló de los incidentes en la marcha y del rol de los medios de comunicación. Se señalaron como ejes de los debates la salud sexual y reproductiva, la violencia de género y los femicidios; así como la crisis que atraviesa el país. Chaco fue elegida como sede del próximo Encuentro en 2017.

“No fue fácil, pero nos llena de felicidad haber hecho este Encuentro”, repitió Laura Del Monte, integrante de la organización del evento. De esta forma, aludió no solo a cuestiones que excedieron a las organizadoras como lo sucedido sobre el final de la masiva marcha, sino también a los debates propios de un evento que se ha transformado en el centro de las discusiones vinculadas a la cuestión de género en el país y en Latinoamérica.

“Nosotras como Comisión Organizadora estamos muy conformes con el Encuentro, en tanto llegaron miles y miles de mujeres de todo el país y pudimos garantizarles las condiciones para que estén acá los tres días. Los talleres registraron un nivel de masividad que también es inédito en la historia de los Encuentros, abriendo muchísimas subcomisiones”, se lanzó desde la mesa de la conferencia de prensa intentando volver a poner el foco en el corazón del evento, que agrupó a más de 70 mil mujeres de todos los puntos del país.

La necesidad de destacar el aspecto principal de los Encuentros, vinculado a su masividad y a la experiencia de participación, tiene que ver con una situación que se repite desde hace algunos años respecto a cómo los medios masivos de comunicación reflejan el evento hacia el resto de la sociedad. “Lamentamos muchísimo que sea la primera pregunta con la que se haya abierto esta conferencia, nos da mucha pena porque siempre pasa lo mismo, se ningunea el trabajo de las mujeres por grupos minúsculos”, expresó una de las integrantes de la Comisión.

Sin embargo, no evitaron referirse a los incidentes y repudiaron “la represión que ayer (domingo) llevó adelante la Policía santafesina”. Asimismo, se solidarizaron con los trabajadores de prensa heridos por las balas de goma y los gases arrojados frente a la Catedral. “En realidad repudiamos cualquier hecho de violencia en el contexto del ENM, porque acá hubo 40 mil mujeres alojadas en las escuelas, 70 mil mujeres que participaron de los talleres y se trabajó durante un año para que puedan estar seguras y disfrutar del Encuentro”, expresaron.

En esa línea, aseguraron que “el balance es bueno porque lo principal es lo que se viene desarrollando desde la apertura, las mujeres han participado en los talleres y ninguna tuvo problemas con las comidas ni con los alojamientos”. “La marcha fue muy larga y unida, y estábamos todas muy contentas y vamos por el 32 Encuentro que no para de crecer”, subrayaron.
Sobre los debates que atravesaron los talleres, hubo un hilo conductor que fue la crisis que atraviesa la Argentina, con la profundización de la desocupación, al aumento de las tarifas, el hambre que hizo crecer el número de gente que asiste a comedores, y el crecimiento del tráfico de drogas. También fueron ejes centrales la salud sexual y reproductiva, la violencia hacia las mujeres y los femicidios.

“Las mujeres sufrimos más cualquier tipo de ajuste económico, sufrimos más la precarización laboral, sufren más en sus tareas las amas de casa. Todas padecemos de forma más profunda las crisis como la que ha llevado a aumentar 1,5 millones de pobres en este año. Entendemos que es responsabilidad del gobierno nacional, y eso se expresó en los talleres”, afirmaron.

En cuanto a las medidas exigidas para afrontar estas problemáticas, mencionaron la necesidad de declarar la emergencia en violencia hacia la mujer, la urgencia de que haya verdaderamente presupuesto para las políticas de género, y la importancia de la participación y el protagonismo de las mujeres en la vida política del país.

“Hay mucha fuerza y convicción de todas las mujeres, de todos los sectores, de que es necesaria la unidad y la organización en la lucha para avanzar en las conquistas del derechos. Cuestiones menores y diferencias de cualquier tipo no nos pueden dividir, porque en la unidad está la fuerza de las mujeres”, finalizó una de las 200 mujeres que prepararon la edición rosarina del Encuentro.

Se viene el XXXII

Luego, en el marco de la amplitud y la masividad que ha cobrado el Encuentro, se realizó el acto de cierre donde se volvieron a expresar diferencias entre los sectores que participaron. Mientras se leyeron las conclusiones de los talleres, hubo diversas posiciones sobre la necesidad de empezar a definir por votación las cuestiones del Encuentro o mantener el criterio de consenso, como se ha hecho históricamente.

También hubo varias propuestas para la sede del próximo Encuentro, que tenía a Chaco, San Luis y Capital Federal como postulantes. La definición se dio por aplausos, en medio de la dificultad por la falta de equipos de sonido (que a último momento se le negaron a la organización bajo pretexto del peligro que representaba la lluvia), y la elegida fue Chaco.
Los debates, las polémicas y las diferentes posiciones fueron aspectos de un Encuentro que va cobrando una masividad inaudita para este tipo de movimientos. En contrapartida, tiene la responsabilidad de ser un ejemplo de participación en el mundo, que va poniendo sobre la mesa las necesidades, pero sobre todo la decisión que las mujeres tienen en el país de conquistar sus derechos.