Martes, 09 Agosto 2016 10:28

Reivindicar el derecho a la alimentación natural

Escrito por  Rocio Eraso

A dos semanas de las teteadas masivas, la Semana Mundial de la Lactancia Materna brindó la oportunidad de profundizar en los diferentes aspectos relacionados a “dar la teta”. La licencia por maternidad, el rol de las instituciones, la información y desinformación sobre las necesidades alimenticias y emocionales del bebé, son temas que quedaron latentes luego de que miles de mujeres salieran a expresarse a favor del derecho de alimentar a sus hijos.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM) surge desde OMS  y UNICEF   en pos de promover la teta exclusiva hasta los seis meses, para luego ir combinando este alimento natural con semisólidos y sólidos al menos hasta los dos años, o hasta que el bebé y la madre lo deseen. El lema de este año para la SMLM fue “Lactancia Materna, clave para el desarrollo sostenible”.
Las actividades de la SMLM 2016 no reciben intervención oficial, sino que participan en ellas La Liga de la Leche, El Colectivo Autovonvocado Mujeres en Tribu, Doulas Rosario entre otros profesionales y proyectos relacionado a la crianza respetuosa y la lactancia natural.

La Liga de la Leche  y el Colectivo Autoconvocado Mujeres en Tribu son dos de las entidades convocantes a las jornadas que desde el 2 y hasta el 12 de agosto, se desarrollan en la ciudad para difundir y concientizar sobre la importancia de la leche materna. Para este informe, La Brújula dialogó con dos mujeres que integran estos grupos: Andrea G., de La Liga de la Leche; y María Fernanda Gómez de la Cruz, de Mujeres en Tribu.

Sostenible y vital

¿Por qué la lactancia es clave para el desarrollo sostenible? Fernanda Gómez de la Cruz es una de las integrantes del Colectivo Autoconvocado Mujeres en Tribu, el cual promueve actividades relacionadas a la crianza, el parto y la lactancia respetuosas, incluyendo las referidas a la Semana del Parto Respetado, la Teteada Masiva y la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Ante la pregunta y enumerando las bondades de la leche materna, mencionaba que:

“La leche materna puede considerarse la primera vacuna de nuestros hijos, ya que contiene naturalmente los anticuerpos del medioambiente en que viven mamá y bebé. Además, en su composición se encuentra la cantidad de líquido, grasas, proteínas y vitaminas que nuestro bebé necesita, por lo cual disminuye considerablemente el riesgo de mortalidad infantil”.
“Por otra parte, puede parecer una tontería pero vale mencionar que la lactancia materna no genera ningún tipo de desecho, dado que no necesita envases, siempre se encuentra en condiciones óptimas para ser consumida y, además, no genera gastos en la familia.”

“También es fundamental para la consolidación del vínculo madre-hijo, lo que permite al niño crecer seguro y contenido. Esto es muy importante para su desarrollo cognitivo, dado que durante este proceso el niño huele, toca y siente a la madre siendo su cuerpo un mundo de estímulos con la dosificación justa y necesaria. Sumado a eso, la succión del pezón es un estímulo organizador para las estructuras anatómicas que intervienen en el habla.”

Natural vs. Fórmula: información y desinformación

La Liga de la Leche es un organismo internacional sin fines de lucro que promueve y apoya la lactancia natural. Está integrado por madres que forman grupos de apoyo para otras madres, formando redes de asesoramiento gratuito no sólo en lactancia, sino en gestación y crianza.

“Las consultas tienen que ver mayormente con mitos, tabúes y desinformación” contaba Andrea Giarda, una de las referentes de la Liga. En su charla con La Brújula, Andrea hacía referencia a que muchas veces son los pediatras quienes instan a las madres a complementar o incluso sustituir la leche materna por leche “de fórmula” a la semana de nacido el bebé, que es cuando baja de peso por la natural expulsión de líquidos. Sin embargo, como sugieren en la Liga de la Leche y en sintonía con la OMS, el niño o niña no necesita ningún alimento, sólido o líquido, durante los primeros seis meses de vida, además de la lactancia.

Andrea lamentaba que, así como no existe una adecuada educación sexual y reproductiva en las escuelas, tampoco se promueve información sobre las bondades insustituibles de la lactancia materna, ni se generan desde el Estado instancias de información sobre los derechos y necesidades básicas del recién nacido.
Lactancia y trabajo

La licencia por maternidad es de 90 días, excepto para las trabajadoras estatales , para quienes es de 180. Esto significa que para la mayoría de las trabajadoras sostener la lactancia exclusiva por seis meses resulta bastante complicado. Sobre todo, porque, como sostiene Fernanda, “no todos los trabajos dan permiso a la mujer para la extracción de la leche durante su horario laboral por lo cual la mujer usa su tiempo de comer o su descanso para extraerse leche, la mayoría de las veces en el baño (lo que implica que las condiciones y comodidad no son las óptimas)”.

Es que, si bien es algo natural, sostener la lactancia demanda un esfuerzo extra cuando no se puede estar con el bebé todo el día. En concreto, aún existe un vacío de derechos en cuanto la lactancia natural, no sólo por la brevedad de la licencia por maternidad, sino porque no existe una regulación establecida con respecto a los horarios de extracción dentro de la jornada laboral, así como faltan espacios dentro de los establecimientos y comercios donde las mamás puedan extraerse la leche y conservarla debidamente.

Un camino hacia estos derechos lo abre la iniciativa de ATE, que en el marco de la SMLM 2016 anunció que impulsará la creación de lactarios en todas las dependencias públicas estatales. Como se puede leer en la página web de la Asociación de Trabajadores Estatales, “La iniciativa propone incluir esta demanda en la discusión de convenios colectivos, paritarias y mesas técnicas sobre condiciones de trabajo “para que se avance sobre este derecho que como trabajadoras nos merecemos”.

Desde La Liga de la Leche, Andrea tranquiliza a las mujeres que deben retomar el trabajo antes de los seis meses o de concluir con la lactancia: “es posible continuar con la lactancia aún después de retomar el trabajo; la mujer debe empoderarse y tomar el control de la situación, aunque el apoyo de la familia y del entorno es esencial”. Para quienes estén en esta situación, puede ser de gran ayuda contactar con La Liga de la Leche, donde recibirán información sobre extracción, guardado y conservación de la leche materna, así como consejos con respecto a llevar adelante no sólo la lactancia, sino la crianza, bajo las actuales condiciones laborales.

¿Institución médica vs. lactancia natural?

Los cuerpos están atravesados por la institución médica, pública o privada. Ya analizaba Foucault el disciplinamiento de los cuerpos por medio de las instituciones modernas en su obra “Vigilar y Castigar”. En el caso del tratamiento institucional con respecto a la maternidad y todo lo que ella supone, se combina el abuso de poder con la violencia de género.

Para Fernanda, lo que falta es una “decisión política para que la lactancia materna sea feliz”, en tanto “aún no se respeta la hora de oro, esa primera hora sagrada de contacto piel a piel con libre acceso del niño al pecho de la madre”. También Andrea mencionaba la hora de la hora de oro en las instituciones de salud: “el recién nacido que es colocado sobre el vientre de su madre puede reptar hacia las mamas en busca de su primer alimento. Esto pocas mujeres lo saben y no es respetado por las instituciones”.

Por otra parte, la lactancia natural queda de lado en los casos en que los recién nacidos deben permanecer en neo: “hay muchas neos con ingreso restringido, lo cual es un obstáculo para lactancia materna dado que la misma debería ser a libre demanda para que se dé el círculo virtuoso de la misma (succión-producción) y el contacto primal tan necesario para el desarrollo del niño”, añadía Fernanda, quien señalaba la necesidad de que “en todas las maternidades haya puericultoras que acompañen a las mamás para poder resolver oportunamente cualquier inconveniente que pudiera aparecer en la lactancia (mala prendida, retrognatia del maxilar del bebé, pezón invertido”.

En el camino del piquetetazo

La repercusión de las teteadas masivas fueron muy positivas para desarrollar conciencia sobre el derecho a la lactancia. Para Andrea, el piquetetazo “abrió una puerta social”, dando lugar a que mucha gente que ni siquiera se había planteado el problema se informe y participe del debate.

La sociedad tomó conciencia de que la mirada hacia la madre que amamanta no siempre es de empatía, comprensión y ternura. “La mayoría de las veces alguien mira… el tono de la mirada va desde mirar la escena hasta alguna mirada que incomoda”, contaba Fernanda. “Con mi primer hijo me han hecho comentarios del tipo de si no estaba grande para la teta (23 meses de lactancia) y con mi hija (19 meses) me han preguntado si aún tengo leche”, decía sorprendida de que algo natural sea permanentemente cuestionado desde un lugar negativo.

Es que dar la teta parece ofensivo para mucha gente, aún cuando desde los anuncios publicitarios y los medios de comunicación masivos bombardean a la sociedad con imágenes de cuerpos y partes del cuerpo femenino cosificados en pos del funcionamiento de un sistema de consumo netamente patriarcal.

Entonces dar la teta parece exponer a la mujer a las críticas conservadoras, que a la vez invisibilizan el verdadero sentido del acto, el alimento del bebé, el amor materno. “El tema es que en ocasiones estás caminando, haciendo tramites o lo que fuere, y necesitás sentarte tranquila a amamantar, y eso es casi una proeza porque no hay espacios que alojen a la mujer y a su hijo en ese momento, por eso debemos impulsar la creación de lactarios o buscar otros espacios amigables de la lactancia.” Relataba Fernanda, quien impulsa, junto a dos mujeres de la Tribu, un proyecto llamado “Tete Ando”, destinado a “armar una ruta de bares y restoranes que permitan a la mujer amamantar sin consumir e incluso que les ofrezcan agua o té para que beba mientras da la teta”.
Actividades por la SMLM 2016

“Las actividades por la SMLM tuvieron una repercusión mayor que en otros años a partir de lo que pasó en San Isidro”, comentaba Andrea refiriéndose al caso que desencadenó las teteadas masivas. Los eventos gratuitos y destinados a toda la comunidad, incluyeron charlas en diferentes puntos de la ciudad a cargo de médicas, doulas y puericultoras de reconocida trayectoria dentro del ámbito de la maternidad consciente o crianza respetuosa. Además, se proyectó el documental Mam.ar, se realizaron teteadas y se propuso una “Ronda de lactancia” donde las mujeres podían acercarse a contar sus experiencias de lactancia. Las actividades continuarán durante el 10 de agosto, con una charla informativa gratuita en zona Norte; y el viernes 12, con la proyección del documental Mam.ar en la Casa de la Cultura de Funes.