Viernes, 18 Agosto 2017 23:01

Las precariedad laboral en el complejo agroexportador mata

Escrito por  Germán Mangione

Otro accidente en una planta aceitera de Timbues se cobró la vida de por los menos un trabajador y hay varios heridos. Una semana atrás el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Santa Fe confirmó que seis de los trece complejos agroindustriales santafesinos fueron clausurados preventivamente por fallas en las condiciones de seguridad y salud laboral. Según el ministro Genesini “la responsabilidad principal de que el trabajo se desenvuelva en condiciones de salud y seguridad es de la empresa”, desde la Federación de Aceiteros alertan por la insuficiencia de controles y advierten que “dejar liberada la seguridad de los trabajadores a las decisiones de las empresas ya sabemos cómo termina”

El Ministro de Trabajo provincial, Julio Genesini presentó los resultados de un operativo que derivó en las suspensiones de la mitad de los complejos que van desde Timbúes hasta Arroyo Seco. Entre febrero y mayo las empresas fueron evaluadas por varios factores, entre ellos los accidentes registrados. Tras las sanciones correspondientes, las suspensiones fueron levantadas.  Entre las irregularidades detectadas, mencionó situaciones de riesgo eléctrico, falta de elementos para el trabajo en altura, falta de protección en máquinas y equipos.

En conversación con el programa La Brújula de la semana Genesini aseguró que “desde el ministerio dispusimos hacer un operativo, ya que se habían dado algunos. Allí se fueron detectando fallas y se hicieron suspensiones parciales, que no son clausuras. Se suspende el área donde se encuentra la anomalía de seguridad. Se hicieron 18 suspensiones, en algunos casos con las empresas titulares de estos complejos y en otros casos con las empresas contratistas. Muchas actividades las realizan contratistas como construcción o limpieza”

Sobre este aspecto Daniel Yofra, el recientemente reelecto Secretario General de la Federación de Aceiteros (que en el día de hoy declaró el paro por la muerte del trabajador en Timbues) asegura que “no es casualidad que los contratistas se lleven el 80% de la totalidad de las muertes del cordón industrial. El año pasado en el cordón industrial también ha habido dos muertes, evidentemente todos los controles no alcanzan”.

En estos momentos la fiscalía de San Lorenzo que investiga la muerte de Brian Matias Miguel Montero de 27 años, este viernes en la planta de Renova (Timbues), realiza planimetrías, fotografías y tomas de testimonio para conocer como fue la mecánica de su muerte y si tenía los elementos necesarios. Brian era un trabajador contratado por la empresa COMA encargada de la construcción de una nueva celda en la aceitera Renova propiedad de la sociedad compuesta por Vicentin y la multinacional de origen inglés/suizo Glencore.

En torno a las irregularidades constatadas por las inspecciones provinciales, informadas una semana antes de esta muerte de Brian, el Ministro explica que se encontraron en las empresas de la zona entre otras fallas: “Falta de medidas de protección en zonas riesgosas, no se tomaban recaudos para trabajos en altura, riego eléctrico, zonas con humedad y electricidad, un sinnúmero de situaciones, que en general a medida que se van corrigiendo se van levantando las sanciones”.

Diferencia de diagnósticos

Según explica Genesini las inspecciones se hacen por denuncias o planteos de los sindicatos, o en algunas ocasiones se plantean de oficio desde del Ministerio.
“Se va graduando de acuerdo al trabajo, acá se hizo un operativo de varios meses bastante minuciosa. Nosotros tenemos equipos que si bien no son numerosos, son sofisticados en cuanto al control”, asegura el ministro de trabajo de la provincia quien se arriesga a asegurar que “se ven los resultados y prácticamente no tenemos accidentes fatales porque se está reduciendo la siniestralidad, es una tendencia en Santa Fe”

Sin embargo Yofra no acuerda con la visión optimista de Genesini, y si bien reconoce algunos avances le contrapone la continuidad de los accidentes mortales en los complejos agroexportadores, algo que esta semana se volvió a repetir.
“Se está trabajando más que antes a partir de los comités mixtos, lo que nos posibilitó tener resultados pero los trabajadores se siguen muriendo. En Dreyfus se murió un compañero en febrero, con lo cual todas las medidas, las denuncias que se hacen, no están alcanzando. La provincia tiene una dotación de inspectores muy básica, muy pobre para lo que es la provincia, el cordón industrial y para lo que es esta zona que se lleva el 90% de la molienda de granos del país que se exportadores desde esta zona. Debería haber más empleados para que ante las denuncias haya respuestas”, asegura Yofra.

Según el último informe de la Superintendencia de Riesgos del trabajo que recoge los datos del 2015 la provincia concentra un total de 582.754 trabajadores cubiertos por el SRT y se registraron 33.639 accidentes de trabajo o enfermedades profesionales con días de baja laboral.

Este índice implica un descenso del 4,4% con respecto al año 2014, pero a su vez ubica a Santa Fe en el segundo lugar de incidencia más alto del país en torno a los accidentes y enfermedades laborales solo detrás de Córdoba.
Los accidentes laborales se han cobrado la vida de decenas de trabajadores en los últimos años en el complejo portuario, principalmente jóvenes, subcontratados por empresas contratistas, con contratos temporales y precarios (ver lista aparte)

¿Quién controla?

“La responsabilidad principal de que el trabajo se desenvuelva en condiciones de salud y seguridad es de la empresa, nosotros no podemos estar todos los días allí con inspectores fiscalizando el trabajo en cada lugar. Los controles no relevan la responsabilidad de la empresa, que en definitiva es lo único que garantiza que el trabajo se desenvuelva en las condiciones adecuadas”, sentencia Genesini en charla con La Brújula de la Semana, sin embargo para Yofra “dejar liberada la seguridad de los trabajadores a las decisiones de las empresas ya sabemos cómo termina, no solamente con trabajadores explotados salarialmente sino con lugares totalmente inseguros”.

Sobre el tema de los controles tanto el ministro como el sindicalista resaltan el rol de los Comités Mixtos de Seguridad e Higiene una experiencia de discusión entre la empresa y el sindicato en la que Santa Fe ha hecho punta con la sanción de la ley 12.913 promulgada el 15-09-2008.

Sin embargo Yofra hace hincapié en la desigual relación que en muchos lugares del interior de la provincia existe entre el trabajador y la empresa, al no estar los trabajadores bajo el paraguas de un sindicato, y como esto dificulta implementar los comités mixtos de seguridad e higiene.

“Los lugares más alejados de las grandes ciudades de la provincia el tema de los comités mixtos funciona muy poco, y si uno hace un relevamiento en cuantas empresas esta (después de casi 10 años de la ley), seguramente se va a llevar la sorpresa de que muchas empresas no la cumplen. En muchos lugares los trabajadores no están sindicalizados, y entonces ¿quién los defiende? “, se pregunta el obrero de Dreyfus Lagos que hoy dirige la Federación Nacional Aceitera, e inmediatamente arriesga una respuesta: “Están a la deriva si no los defiende la provincia, porque las empresas nos se hacen cargo de esa situación, nosotros en Rosario hemos hecho miles de denuncias, y sin embargo los accidentes siguen ocurriendo”

¿Industria del juicio o condiciones de trabajo precario en la industria?

Una semana  antes de que se hiciera público el informe del Ministerio de Trabajo de Santa Fe sobre las fallas de seguridad en las exportadoras cerealeras que reposan sobre el Paraná el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Alberto Padoán, quien dirige la entidad que nuclea los intereses del sector, dijo que “Santa Fe está a la cabeza de la industria del juicio a nivel nacional” y reclamó la adhesión de la provincia a la modificación de la ley de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) que el gobierno sancionó en enero de este año y apunta a dificultar la llegada de los reclamos laborales a juicio agregando una junta médica previa como condición para llegar al fuero laboral.

El empresario de Vicentin, una de las empresas socias del complejo Renova donde este viernes falleció otro joven trabajador, también fue elegido este año vicepresidente de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). El Beto, como le dicen en confianza aseguró que “todas las entidades que tienen que ver con la producción estamos en contra de la industria del juicio”, y agregó que “le hemos pedido insistentemente al gobierno de la provincia, al Ejecutivo y a los legisladores la adhesión a la nueva ley de ART ¿por qué no hacerlo? Sería sacarnos competitividad a todos los sectores productivos. Yo creo que (desde el gobierno santafesino) están estudiando el tema. Córdoba con algunas salvedades la ha aprobado y en Buenos Aire tiene sanción en Cámara de Diputados. En la medida que busquemos ser competitivos a nivel nacional con el resto de las provincias, tenemos que apurarnos”.
Sobre la posibilidad de la adhesión a esta modificación por parte de la provincia Genesini comento que “no nos negamos a charlarlo y hemos tenido varias reuniones”, pero aclara que ve difícil su implementación “lisa y llana”

“En Santa Fe tenemos una sola comisión médica que funciona en Rosario, en la provincia hay alrededor de 40 mil accidentes, ¿cómo hacemos nosotros con una sola comisión para todo? Es un complejo de situaciones que por orden del gobernador estamos conversando para ver una solución que contemple estas situaciones pero una adhesión lisa y llana la vemos impracticable”, afirma el ministro.
Por su parte el referente de los aceitero aseguró que es “una grosería más de este gobierno” y sobre el pedido de Padoan dijo que “el presidente de la Bolsa lo que no puede entender es que haya gobernadores que no sean patronales y no estén de acuerdo con estas reformas”

Yofra asegura además que “lo único que se quiere evitar son los juicios, pero si quieren disminuir la litigiosidad lo que tiene que atacar son las causas” y concluye afirmando: “Nosotros queremos tener salud laboral y quedar vivos en el trabajo”

 

 

Entrevista a Julio Genesini (Ministro de Trabajo de Santa Fe)

 

 

Entrevista a Daniel Yofra (Secretario General Federación de Aceiteros)

 

La triste lista del costo de la precariedad

En 2007 Ramiro Burgueño, joven de 23 años, que a 2 meses de ingresar en la planta de la cerealera Vicentín, donde Padoan gerenciaba, ubicada en Ricardone, Santa Fe, lo mandaron a hacer trabajos de limpieza a una celda almacenadora de granos sin la seguridad necesaria y bajo la presión de perder su puesto y quedo atrapado por el cereal que lo mató por asfixia.

En mayo de 2013, Jesús López, de 59 años, oriundo de Timbúes, murió mientras descargaba cereal en la empresa Nidera de Puerto General San Martín. Estaba sobre una plataforma hidráulica cuando se le cayó un elemento al camión, salió al exterior para recogerlo, pero cayó en una fosa y fue arrastrado por el cereal.

Ernesto Montes, un mecánico de 37 años, salvó su vida de milagro en esa misma firma. Fue en julio 2014 cuando realizaba trabajos en la puerta de una celda elevadiza. Fue aplastado en ambas piernas por un enorme contrapeso que cayó de golpe sobre su cuerpo. Sufrió la quebradura de tibia y peroné de ambas piernas.

En mayo de ese año, Gastón Pergiaconi, de 36 años, murió en la zona de descarga de la Terminal 6, también en Puerto General San Martín. Trabajaba para el empresa Tork S.A y fue aplastado por un “volcable”, un elemento muy pesado que se utiliza para la carga de los camiones.

En 2015, también en Terminal 6, un empleado de la Cooperativa de Servicios Portuarios de Puerto San Martín murió después de sufrir un accidente cuando descargaba una barcaza en un muelle. El desprendimiento de una linga que amarraba el boque desencadenó una nueva tragedia. Su nombre no trascendió en los medios de comunicación.

El 14 de diciembre del año pasado Gustavo López, un joven de 19 años, murió aplastado por un alud de soja mientras limpiaba una celda de acopio de la empresa agroexportadora china Cofco, en Timbúes. En el accidente otros dos trabajadores de 35 y 21 años lograron salvarse, aunque sufrieron politraumatismos.

El 6 de febrero Lucas Coronel, de 21 años, falleció en un sanatorio de Rosario después de días de agonía por un accidente laboral. Días antes, el joven trabajador limpiaba el sector de manipuleo y secado de la cerealera Louis Dreyfus de General Lagos cuando cayó de cuatro metros de altura. Era empleado de la empresa contratista “Cooperativa Manos a la Obra Limitada” que realizaba tareas de limpieza en esa planta.