Miércoles, 12 Octubre 2016 13:19

Rosario tuvo su primer Congreso Nacional de Diversidad Sexual y Derechos Humanos

Escrito por  Juan Pájaro Velásquez

El Congreso Nacional de Diversidad Sexual y Derechos Humanos se llevó a cabo bajo la premisa de exponer la situación y la importancia de entender a los derechos LGTBIQ como Derechos Humanos. Las discusiones se centraron en la vulneración de los derechos de las personas trans en Argentina y la falta de legislación a favor de este grupo poblacional.

En el salón Rodolfo Walsh de la Sede de Gobierno de la Provincia de Santa Fe en Rosario se celebró el primer Congreso Nacional de Diversidad Sexual y Derechos Humanos. Participaron organizaciones sociales, estamentos gubernamentales, militantes y ciudadanos que trabajan y/o tienen interés en la defensa y protección de los derechos de las personas LGBTIQ (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales y Queers) en Argentina.

Dentro de las mesas propuestas se trataron temas como la importancia de hablar de derechos LGBTIQ como Derechos Humanos, los caminos de la construcción de las identidades, la necesidad de deconstruir los discursos que invisibilizan la violencia y la justifican. Asimismo, se realizó un recorrido histórico por el activismo y las leyes relacionadas con la diversidad sexual.

Por los derechos de las personas Trans

La jornada empezó con la intervención de Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, quien fue interrumpido por el reclamo de Alejandra (cuya identidad se preserva), una militante trans de Rosario. “No entiendo de qué derechos hablan ellos, una cuando sale a la calle o va a alguna institución no ve que esos derechos sean protegidos. Más de una vez he sido agredida por la Policía, expongo mi situación y nadie me hace caso; voy a un hospital público y no tienen idea de cómo atenderme”, explicó en diálogo con La Brújula.

El debate se centró en la reparación histórica a las personas trans, en la omisión de la acción del Estado en la protección de sus derechos. Se mencionó la Ley de Educación Sexual Integral y su necesidad de una implementación efectiva a nivel nacional. También se hizo un llamado a un compromiso político de las instituciones encargadas de velar por la protección efectiva de los derechos de las personas LGBTIQ, y la urgencia de gestionar un cambio cultural en que todos y todas estemos incluidos e incluidas.

Respecto a esto, el activista trans Alan Otto Prieto comentó: “Si bien nos dicen que tenemos que esperar que el cambio cultural esté a la par de la ley, nosotros no podemos esperar eso porque nuestras vidas están siendo vividas ahora, no van a ser vividas en 20 años cuando la sociedad se adapte a que estamos aquí. Si la ley está y nos protege parcialmente, corresponde hacerla efectiva haya o no un cambio cultural en la sociedad”.

En la ciudad de Rosario las personas LGBTIQ y cualquier ciudadano se pueden dirigir a conocer o consultar sobre las leyes y normativas vigentes o exponer casos de violación de derechos a la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual de la provincia de Santa Fe (Zeballos 1799 tel. 0341 4721753), El Área de Diversidad de la Municipalidad de Rosario (Buenos Aires 856 tel. 0341 480-2077 Ext 422), la Defensoría LGBT en la Sede Rosario de la Defensoría del Pueblo (Tucumán 1681) o a ONGs como Vox - Asociación Civil (Entre Rios 1791), Kunst – Unidos Todos Asociación Civil (Laprida 849) o  Las Safinas (Tucumán 1349).  

Reconocer es reparar: situación de la población trans en Argentina

La reflexión final del Congreso recordó la necesidad de una ley nacional que contemple y reconozca una ampliación de derechos de las personas trans. Los informes de la  Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de la Argentina (ATTTA) y la Fundación Huésped  establecen que la edad promedio de este grupo poblacional es de 35 años en Argentina.

Otros datos alarmantes son que el 41% no finalizó la secundaria y el 15% no terminó la primaria. El 62% tiene como  principal fuente de ingresos económicos el trabajo sexual y el 95% alguna vez lo ejerció. Mientras que el 96% aseguró que sufrió algún tipo de discriminación, principalmente de su familia, instituciones de salud, en la escuela e instituciones religiosas. El 70% refirió tener antecedentes policiales (contravencionales) vinculados a “desorden en la vía pública”, la “resistencia a la autoridad”, o a la “averiguación de antecedentes” y el 81,12% expresó haber sufrido situaciones violentas por parte de la policía. La prevalencia casos positivos de VIH es de 34,47% mientras que el en otros grupos poblaciones como entre los hombres que tienen sexo con otros hombres es del 12 a 15%; entre los usuarios de drogas, del 4 al 7%; entre las mujeres que realizan trabajo sexual, del 2 al 5% y entre jóvenes y adultos, del 0,3%.

Estos datos brindan un panorama de la situación de las personas trans en la Argentina, una población cuyos derechos humanos son vulnerados constantemente y de allí la urgencia de su protección.