Domingo, 25 Marzo 2018 22:41

Una gigantesca movilización rechazó la prisión domiciliaria a genocidas

Escrito por  Ignacio Cagliero

Una multitud se movilizó este 24 de marzo por el día de la Memoria, la Verdad y la Justicia en Rosario. La marcha comenzó en plaza San Martín pasadas las 17.30, de allí pasó por los Tribunales Federales de bulevar Oroño, para luego dirigirse por las calles San Luis, y Buenos Aires, al Parque Nacional a la Bandera. Desde las organizaciones de Derechos Humanos estiman que alrededor de 50 mil personas se hicieron presentes en la marcha que tuvo unas 30 cuadras de cola.

Entre los principales reclamos, hubo un contundente rechazo a los represores condenados  que han sido beneficiados con la prisión domiciliaria, y la dilación de los juicios con represores imputados por parte de la Justicia Federal. A su vez, un fuerte repudio a la política económica y de derechos humanos llevada adelante por el Gobierno nacional. “Hoy seguimos luchando junto al pueblo para frenar este proyecto de hambre, entrega, represión e impunidad”, expresaron en el documento leído desde la organización.

Una previa difícil

Los días previos a la marcha trascendieron imágenes del represor Eduardo Constanzo, condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad en Rosario, violando la prisión domiciliaria que lo beneficia. Según un informe de El Eslabón, hay 21 procesados o condenados por la justicia federal  en Rosario, beneficiados por la prisión domiciliaria.

A esto se suma una nueva postergación del inicio de la causa Feced III, que tiene a 14 personas acusadas. Es la cuarta vez que se suspende el inicio del juicio en dos años. Lo mismo sucede con el inicio del juicio Klotzman que prevé llevar al banquillo de los acusados a cuatro policías y un militar.

Por su parte, el pasado miércoles, organismos de Derechos Humanos concentraron frente a la Cámara Federal de Rosario, en repudio a la posible reapertura del caso Larrabure, donde podría imputarse como delito de lesa humanidad la muerte del coronel Argentino del Valle Larrabure. Desde las distintas organizaciones sostienen que se trata de una avanzada para volver a instalar “la teoría de los dos demonios”.

El documento

En el Parque Nacional a la Bandera se montó un escenario donde hubo diversos espectáculos culturales, mientras iban llegando las distintas columnas que provenían de la marcha. Desde allí se dio lectura al documento que se elaboró de forma unánime con las distintas organizaciones.
El acta comenzó recordando a los 30 mil desaparecidos durante la última dictadura militar. “Los 30 mil compañeros y compañeras están presentes en cada abrazo joven que alza una pancarta, en los pañuelos blancos, en cada lucha del pueblo argentino, en cada uno de los que seguimos peleando para que alguna vez todo sea como lo soñamos”.

“En una liberación encubierta, casi una amnistía, en prisiones domiciliarias, los genocidas cada vez gozan de más libertad. Los seguiremos escrachando y luchando por su prisión efectiva. Porque a los genocidas, el único lugar que les cabe es la cárcel”, prosiguió el documento.
En el escrito también se criticó la política económica del actual gobierno: “Nos llevan a la precarización laboral, despidos, cierres de fuentes de trabajo. Sólo se pueden mantener con la represión que están desplegando ante cada reclamo popular”.

 

La marcha en imágenes

 

 

¿Te pondrías el pañuelo blanco? ¿Por qué?

Compartimos el trabajo especial del equipo de fotografía de La Brújula.