Viernes, 23 Junio 2017 18:00

Los talleres ferroviarios de Pérez cierran sus puertas

Escrito por  Ignacio Cagliero

Así lo informó el Grupo EMEPA, dueño de la empresa ferroviaria Rioro S.A, por medio de un comunicado. El principal argumento es la falta de demanda de fabricación y reparación en el rubro, tras la decisión del gobierno nacional de importar maquinarias desde China. Si bien hubo reuniones entre las partes con presencia del gobierno provincial, no se llegó a un acuerdo para destrabar el conflicto. La medida afecta a 71 trabajadores en la localidad de Pérez.

La empresa ferroviaria Rioro S.A, propietaria de los talleres en Pérez decidió cerrar sus puertas y envió telegramas de despidos a sus 71 empleados. La semana pasada, se había abierto un plan de retiros voluntarios producto de la profunda crisis que atraviesa el sector. Los dueños de la compañía -encargada de la reparación de vagones y maquinarias ferroviarias- argumentaron no tener más contratos debido al cambio de política estatal en el rubro, orientada a la compra y reparación vinculada exclusivamente a empresas chinas. La firma ya había achicado su personal en abril de 2016, retirando unos 80 empleados.

En diálogo con el programa La Brújula de la Semana, que se emite por FM Wox, el delegado gremial Ariel Velázquez explicó que la empresa no les iba a traer más trabajo y la planta quedaría paralizada “hasta nuevo aviso”. Sin embargo, el 22 de junio la firma emitió un comunicado informando el cese de las actividades, “con el objetivo de concentrar las mismas en Laguna Paiva, Santa Fe”.

Los talleres responden al Grupo EMEPA, que tiene la concesión de ferrovías y convenios para reparar máquinas del Belgrano Cargas, ferrocarril San Martín y líneas del subte de Capital Federal. Así, los trabajos de reparación se dividen entre tres empresas ubicadas en Laguna Paiva, Chascomús y la restante en Pérez. No obstante, los empleados denuncian diferencias: “Por ahora no traen más trabajos a la empresa. Sí llevaron nueve coches a Laguna Paiva, llevaron a Chascomús, también a Córdoba. Pero a nosotros nos dejaron sin nada”, disparó el delegado.

El motivo del cierre

El comunicado fundamenta que la decisión “está relacionada con los cambios que desde hace varios años se vienen produciendo en el mercado ferroindustrial”, haciendo alusión a la decisión del gobierno nacional de importar maquinarias desde empresas chinas, que también se hacen cargo de la reparación del vehículo. Al respecto, Velázquez comentó que “se ha traído mucho material de afuera que se podría haber fabricado acá”.
Por otra parte, la empresa aseguró a los trabajadores haber participado en numerosas licitaciones sin conseguir ganar, debido a los elevados montos presentados.

La continuidad de la empresa

Semanas atrás se coordinó una reunión de la que participaron los delegados gremiales, referentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), los dueños de la empresa y representantes del Estado provincial (el ministro de Producción, Luis Contigiani; y su par de la cartera de Trabajo, Julio Genesini; entre otros). La intención fue buscar salidas al conflicto para que la planta pueda seguir trabajando.

En ese sentido, la notificación publicada por la empresa detalla que “no desmantelará la planta de Pérez, manteniendo personal en sus instalaciones, proyectando su reconversión productiva en el mediano plazo”. A pesar de que en la reunión aparecieron algunas propuestas (como la reconversión del predio en un parque industrial), los empresarios no las tomaron en consideración.
Respecto a una posible continuidad de la producción reorientada a otras maquinarias o rubros similares, Velázquez señaló que “la empresa está para todo, reparar y fabricar”. “Hay cosas que hay que acondicionar, se va viendo. Pero se podría tranquilamente, están los elementos para hacer. Si no traen ni una propuesta, lamentablemente no podés hacer nada”, sentenció.

Por último, refirió a la crisis que atraviesa el sector y puntualmente los talleres de Pérez, que llegaron a contar con más de 3.000 trabajadores: “Se fue dilatando de a poquito, por los gobiernos. No han tenido una política de Estado para activar la empresa ferroviaria ni los trenes. Todos los gobiernos son culpables de dejar las empresas ferroviarias, cuando en otros países del mundo está muy vigente”, concluyó.

La entrevista completa en La Brújula de la Semana.