Lunes, 12 Diciembre 2016 16:21

Julio Gambina: Ganadores y perdedores de la economía macrista

Escrito por  La Brújula de la Mañana

El economista y columnista de La Brújula de la Mañana, Julio Gambina, realizó un balance de la economía argentina durante 2016; y lo definió como un año “complicado” que cierra con una recesión en torno al 2%, una inflación cercana al 40% y un déficit fiscal mayor al del kirchnerismo. A pesar de estos indicadores que el economista definió como“nefastos”, un pequeño sector de la sociedad se vio beneficiado con las políticas económicas del gobierno macrista.

Tras doce años de gestión kirchnerista, todas las miradas se centraron en la política económica que adoptaría el gobierno de Mauricio Macri. Finalizado 2016, es necesario realizar un repaso de las principales definiciones y resultados económicos que marcan el rumbo de la Argentina.
En su columna semanal en La Brújula de la Mañana por Radio Wox FM 88.3, Julio Gambina recordó que el año comenzó con una “transferencia regresiva de ingresos brutal”, desde la mayoría de la sociedad hacia el núcleo más concentrado del poder económico. Esto se visibilizó en medidas como “la devaluación, la quita de retenciones, el pago a los acreedores externos, y el aumento de tarifas”.

Luego, las políticas económicas giraron en torno a la estimulación del consumo, con medidas como “la eliminación del cobro al Impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo, a los que ganen menos de 30 mil pesos; el bono compensatorio de fin de año; o el acuerdo con los movimientos sociales para generar algún reparto de recursos”. Todo ello con la intención de “contener y disciplinar el conflicto social”, explicó el analista.

A su vez, expresó que 2016 cierra con un gran déficit fiscal, que aumentó más que durante el gobierno de Cristina Fernández, donde “ya venía creciendo años tras año”. Y declaró que ese déficit se ha financiado con deuda pública, “que pagará el pueblo argentino vía presupuesto o vía reservas internacionales”.
Para el economista, el resultado es “un año complicado” en cuentas macroeconómicas que dan una recesión en torno al 2 % y una inflación cercana al 40%. “El gobierno está intentando paliar la situación de un sector que puede estimular el consumo y hacer arrancar la economía, pero en el origen está una gran distribución regresiva. Sólo después, y en cuentagotas, se da una distribución para estimular el consumo a fin de año, donde lo que ha crecido es el déficit fiscal”, esbozó a modo de síntesis.

Los que ganaron

A pesar de este balance desalentador, Gambina  aclaró que a cierto sector le fue muy bien en 2016: “En economía siempre hay beneficiarios. Que a la mayoría de la población le vaya mal, por el crecimiento del desempleo, los precios, la pobreza y la miseria; no quiere decir que no haya un núcleo concentrado al que le vaya bien”, afirmó.

En ese sentido, destacó el caso de la industria automotriz que sufrió una caída generalizada, tanto en las ventas como en la producción. Sin embargo, aumentó en forma considerable la venta de camionetas pick-up, en detrimento de los autos más chicos -usualmente los más vendidos. El economista vinculó esto al boom relativo de las grandes productoras y exportadores, principalmente de soja.

Por lo tanto, “no es cierto que en la economía le haya ido mal a todos”, ya que “hay un núcleo muy pequeño que se ha visto beneficiado por la política de Macri”, subrayó. Y relacionó el giro de la política económica del gobierno en este último tramo del año con fines electorales: “Que ahora se estimule el consumo, para estimular el consenso en la disputa legislativa de 2017, responde a la lógica política de llegar con fuerza en 2019 para disputar otro período. Tiene que ver con la discusión sobre quién gobierna el capitalismo en Argentina”, concluyó.

Escuchá la columna completa en La Brújula de la Mañana