Jueves, 22 Septiembre 2016 13:51

El 70% de los jóvenes santafesinos considera que es fácil conseguir drogas

Escrito por  Jaquelina Martinez

El pasado 9 y 10 de septiembre se llevó a cabo el III Congreso Internacional de Familia realizado por la Universidad Católica de Santa Fe. En el mismo, se presentó un informe sobre adicciones confeccionador por el Observatorio de la Deuda Social Argentina a pedido del gobierno de la provincia. El estudio gira en torno a la situación sobre el consumo de sustancias psicoactivas, los factores de riesgo y la protección estatal.

 

El Observatorio de la Deuda Social a cargo de la Universidad Católica se encarga del estudio de privaciones económicas, sociales, políticas psicosociales y culturales que limitan el desarrollo de las capacidad humanas y de integración social. En este sentido, sus investigaciones giran en torno a la pobreza, el desempleo, las problemáticas en los adultos mayores y en la infancia, como así también en los jóvenes.

En el marco del III Congreso Internacional de Familia se expuso la investigación “La familia frente a las adicciones” realizada por la doctora Solange Rodríguez Espínola. La misma, muestra un panorama de la situación del consumo de drogas en la provincia entre jóvenes de 15 a 25 años de los principales centros urbanos del Gran Rosario y Gran Santa Fe. El estudio se llevó a cabo con un total de 400 jóvenes y 100 padres entre el 18 de septiembre y el 6 de octubre del año pasado.

“Es un informe que se hace a partir de un pedido del ex gobernador Antonio Bonfatti”, declaró Rodríguez Espínola en los micrófonos de La Brújula de la Mañana.  “La idea era que este trabajo sea un parámetro de diagnóstico para ver a partir de estos datos cómo encarar políticas públicas, de prevención, de asistencia, de ayuda con los jóvenes”. El primer dato importante que arroja el estudio y que menciona su investigadora es que “en la provincia aproximadamente 3 de cada 10 jóvenes dice haber consumido drogas una vez en su vida, el 25% lo hizo con marihuana”.

“Dentro de las drogas la principal es la marihuana e incluso tiene un perfil de consumo aceptable dentro de los jóvenes, es decir como de considerarla que no hace daño”, explicó, sumando el dato que “en el 70% de los jóvenes se afirma que es fácil conseguirla”. En este sentido, detalló que estos números tienen relación con el cambio que hubo a partir de las publicidades de cigarrillos que muestra los efectos que tiene su consumo con respecto a la salud, lo que dejó a la marihuana en un papel inferior en relación al tabaco en cuestiones de nocividad.

Los padres frente a las drogas

El informe tiene como uno de los enfoques centrales el rol que cumplen los padres frente a cuestiones vinculadas a las drogas y al consumo por parte de sus hijos o amistades y el conocimiento que tienen sobre ello. De este modo, la investigación demostró que “solo el 2% de los padres piensa que sus hijos consumen droga frecuentemente, cuando el informe demuestra que el 30% de los jóvenes lo hace, además en el 70% de los casos los padres consideran que consumen marihuana”.

“Lo que encontramos a partir de este trabajo es que hay mucha negación de parte de las familias y hay también mucho abandono, porque hay un deterioro en lo que es el contexto de la adicción con los lazos afectivos”, explicó Espínola a la vez que cuestionó la falta de acompañamiento y contención por parte de los padres hacia jóvenes con problemas de adicción. Sin embargo, consultados por la principal preocupación que tenían los padres sobre los jóvenes, la droga fue la más mencionada.

La falta de políticas públicas

“A nivel nacional sigue habiendo un mayor consumo de alcohol que de drogas, sin embargo en la provincia las drogas están más presentes que en otras regiones. Las zonas del Conurbano Bonaerense, Rosario y Santa Fe son las regiones con mayor consumo de drogas” afirmó Espínola. Agregando que ante este panorama “la mayoría de los jóvenes no consulta o busca una ayuda profesional.”  Esta situación se puede dar en primer lugar por la estigmatización que hay en torno a la droga y por la negación de la situación por parte de familiares o allegados al consumidor.

En base a los datos del informe, solo “un 2% de los jóvenes declara haber buscado ayuda por el consumo de sustancias psicoactivas”. Y en este sentido la doctora detalló que “aquellos que buscan asistencia se encuentra con que no hay lugares o hay muy poco conocimiento”. Además distinguió entre lo público y lo privado, aclarando “que si uno está posicionado en un cierto nivel económico y social puede acceder a algunos centros que tienen un formato privado o se arancela, pero a nivel estatal hay muy poco ofrecimiento y muy poca cobertura de centros asistenciales para el tratamiento de las adicciones”.

En relación al entorno social, el informe detalla que un “45% de personas consultadas afirma que en su barrio hay un alto consumo de drogas, específicamente en los estratos más bajos y ubicados en la ciudad de Rosario”. Además, “el 70% de los jóvenes considera que es fácil conseguir drogas” y este último dato se da en todos los segmentos demográficos analizados. “7 de cada 10 afirma que les sería fácil conseguir marihuana, a su vez para 5 de cada 10 también les sería fácil conseguir cocaína, y 4 de cada 10 conocen lugares donde venden drogas”.

Los jóvenes consideran además que la información que tienen en base a los riesgos y los efectos del consumo es insuficiente, y que los encargados de brindarla en primer lugar deberían ser los padres y luego el Estado. “La prevención de las adicciones debería entenderse como un problemática integral para promover un cambio en la situación actual, a través de una propuesta para el desarrollo de acciones y proyectos políticos basadas en la participación comunitaria y la coordinación de diversas instituciones y actores sociales”, determina el informe.

“Mejorar la calidad educativa, crear un hábitat inclusivo, acceder a mejores escenarios de vida y de empleo son factores que reducen de manera significativa el riesgo a adicciones en los sectores más pobres”. A la vez que desde el Observatorio sostienen que es importante “promover recursos y fortalezas psicológicas además de contención social” para poder mejoran la calidad de salud tanto física como mental de las personas que se encuentran atravesadas por un contexto familiar con adicciones.