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8M: Nosotrxs Paramos el Mundo
Viernes, 08 Marzo 2019 12:52

8M: Nosotrxs Paramos el Mundo

Escrito por  La Brújula


El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, por este motivo retratamos a 8 mujeres y disidencias en torno a su trabajo. Cada una con su particularidad, peleándola en lugares donde predominan los hombres y donde ser mujer adquiere un nuevo significado que intentamos descubrir en cada imagen y en cada palabra.

Un trabajo realizado por Yackie Martinez, Edu Bodiño y Nahuel Militano. Colaboración de Betiana Spadillero

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, concepto que se fue ampliando con el paso del tiempo para incorporar nuevas demandas. El acontecimiento que marcó esta fecha se remonta a 1857, cuando cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York salieron a marchar contra los bajos salarios, que eran menos de la mitad que los que percibían sus compañeros varones.

Otro hito importante fue el asesinato de 123 trabajadoras textiles en 1911, quienes murieron durante un incendio provocado por su patrón, como respuesta a sus reclamos por mejores condiciones laborales. La lucha por los derechos de las mujeres y disidencias se prolongó a lo largo de la historia y se profundizó en lo que se dio a conocer como la Cuarta Ola del feminismo.

En este contexto se lleva a cabo el Tercer Paro Internacional de Mujeres y Disidencias, un paro que está marcado por la crisis económica. Con el cierre de fábricas, despidos y suspensiones a cientos de trabajadores, el peso del ajuste recae con más fuerza sobre las mujeres; quienes ganan un 27% menos que los varones por la misma tarea. Brecha que aumenta a un 40% en el sector informal, y en cargos gerenciales. Además, las mujeres son las que siguen administrando los ingresos hacia el interior del hogar, en el marco de un incremento del trabajo en negro y precarizado.

Si bien se lograron algunas conquistas en el camino hacia la igualdad, la mujer sigue sufriendo una doble opresión: de clase y de género. Según cifras del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortíz, en Rosario hay 70 mil desocupados y las mujeres ocupan un 20% más que los varones en esa cifra. Mientras que en los jóvenes de hasta 29 años el desempleo es del 53%.

Estas desigualdades se profundizan en el caso de las identidades disidentes. En nuestro país, la mayoría de las personas travestis y trans no tiene un trabajo formal, y debe recurrir al trabajo sexual como única posibilidad de un ingreso diario. Suelen estar expuestas a la marginalidad y la discriminación dentro del ámbito laboral, teniendo una expectativa de vida que no supera los 40 años. La Ley Nacional Diana Sacayán obliga al Estado a garantizar un 1% de cupo dentro de la planta estatal. Dicha norma aún no fue reglamentada, pero este año un nuevo proyecto busca convertirla en realidad y será uno de los reclamos de este 8 de marzo feminista y disidente.

 

Claudia semino: Docente y Secretaria de Género de Amsafe Rosario

“El paro es la herramienta de lucha por excelencia de la clase trabajadora. Desde hace 3 años, en el marco de un ajuste brutal que se agrava año a año, la adoptamos las mujeres para visibilizar en forma contundente las profundas desigualdades y opresiones que sufrimos las mujeres trabajadoras. La docencia, como muchas otras actividades relacionadas al cuidado (históricamente destinadas a las mujeres) ha sufrido un salario a la baja, ya que es considerada una actividad vocacional, de medio tiempo. Tuvimos que recurrir a una sobrecarga horaria terrible para acceder a un sueldo que nos permita superar la línea de pobreza. Si a esto le sumamos las tareas de la casa (que sigue estando mayoritariamente a nuestro cargo) resulta agobiante y termina repercutiendo en nuestra salud.”

“Este 8 de marzo es el momento para poner bien alto nuestro pliego reivindicativo especifico de género que desoculte la doble opresión que sufrimos las mujeres de la clase trabajadora”.


 Bety Ríos: Ama de Casa

“Es importante parar porque alzamos nuestra voz. Hay muchas cosas que aún faltan, como el que no haya “Ni una menos”, o que se apruebe el aborto legal, seguro y gratuito. Necesitamos luchar por la igualdad de derechos y oportunidades. Ser mujer y ama de casa es luchar por ser reconocido nuestro trabajo, por eso como miembro activa del SACRA (Sindicato de Amas de Casa) toda mujer ama de casa es una trabajadora.”

“Con las mujeres pasa lo mismo que con las naciones y los pueblos, si no son económicamente libres nadie les reconoce sus derechos.”


Lucila Militano: Estudiante y repartidora de glovo

“Es importante parar este 8M para seguir resignificando la lucha de las mujeres y disidencias, porque nuestros derechos se construyen colectivamente y nos queda mucho por alcanzar. Manifestarnos, parar, visibilizarnos desde nuestra ausencia en nuestros espacios de trabajo, doméstico o no, visibilizarnos desde nuestra presencia en las calles. Ser mujer en mi trabajo significa tener limitaciones en mi horario de trabajo, ya que se me recomienda no trabajar los fines de semana o de noche, que paradójicamente es justamente el momento en que puedo hacerlo. Es recibir comentarios como "al final las mujeres no eran el sexo débil" por andar con la bici de noche o llevar varios kilos de comida en un viaje y ni hablar de que somos minoría (pero cada vez más) en el mundo del delivery.”

“Este tipo de trabajo es un sector que al igual que muchos otros está al límite del desempleo, ya que la precarización y flexibilización laboral a la que nos vemos sometidxs no requiere de mucho más que desactivarnos del sistema para desvincularnos, sin gozar de ningún tipo de indemnización. Una entra en un juego perverso, accedo a este tipo de trabajo porque no encuentro otro mejor. Es mi realidad como estudiante y trabajadora, ya que no tengo una franja horaria completamente disponible, debido a las cursadas y exámenes.”


 

Silvina Salinas, fotoperiodista

“La verdad es que nunca pensé que las mujeres íbamos a necesitar “parar” para reclamar por nuestros derechos. Crecí en una familia no patriarcal. Si pienso en el lugar que más sufrí, o vi primero el peso de la cultura machista, es en el Poder Judicial, caminando por los pasillos de los Tribunales provinciales, pasando por juzgados como secretaria de un estudio jurídico. Y segundo, ya trabajando como fotoperiodista. Primero porque en el medio donde trabajo, hace 25 años, casi no había mujeres. De hecho, fui la primera mujer reportera gráfica en una sección que estaba preparada para varones. Mi ingreso en el diario fue como correctora de textos, donde sí había más mujeres y un gran número de compañeros con los que trabajábamos a la par. Mi ingreso a Fotografía en el diario fue abrupta frente a un jefe que no quería mujeres. Y me lo hizo saber con las notas que me mandaba a cubrir.”

“Pero lo peor llegó después, muchos años después, ya como segunda jefa de la sección. Ahí tuve que lidiar con varios colegas, fundamentalmente con dos: un fotógrafo y un editor que cumplía mi misma función, pero de manera muy distinta. Ahí sufrí violencia laboral. Ahí supe lo que era que te patoteen y te enfermen. Lamento que haya sido yo la que se haya enfermado de hipertensión y pánico por casi tres meses. El agresor es el que tiene que ser corrido del lugar. Ahí es donde las empresas siguen fallando. Lamento que me haya ocurrido cuando era más joven y mis hijos unos niños. Eso no se olvida ni se perdona. Por eso, parar, marchar, escuchar, ser solidaria entre mujeres y colegas es uno de los caminos hacia una convivencia más justa”.


Jackeline Romero: Trabajadora y militante trans.

“Este 8 M es sumamente importante ya que por primera vez el Paro será plurinacional e internacional de Mujeres CIS y Trans, travestis, lesbianas, varones trans, intersex e identidades no binarias, todas las disidencias estarán representadas. En este paro además queremos visibilizar que hay trabajos no remunerados como el cuidado de niñes, domésticos, comunitarios, que socialmente no son considerados "trabajo" y que por un rol impuesto por el patriarcado estamos obligades a hacerlo. Fue gracias a las luchas del feminismo y del colectivo LGBTIQ hemos podido poner el tema en las casas de toda la Argentina.”

“Todos los días matan mujeres por el solo hecho de serlo, cómo también atacan a nuestra comunidad, muchos dan vuelta la cara ante estos sucesos y con este paro decimos si nuestras vidas no valen produzcan sin nosotres.”

 


Juliata Carrillo. Pintora

“Es importante parar porque tenemos muchas cosas para decir. Faltan muchas cosas para que haya una plena igualdad. En mi caso, ser mujer pintora es rarísimo, no solo para mí, ya que para los clientes al principio es un impacto, pero les encanta ver mujeres en esto. Sé que es un trabajo duro, pero mucho mejor que tener un jefe que te encare o que te pague dos pesos en negro. No me sentí discriminada, excepto con algunos “pares” que en las redes son muy feministas pero en la vida real son bastante caretas.”

“A su vez, con las únicas personas que choqué fueron con las de clase media venidas a más, y las de clase media, media-alta, que les cuesta entender que hago ahí. En cambio, me pasa que cuando la clienta es mujer les da más seguridad, más confianza que la que entre a su casa también lo sea. La situación del país no es de las mejores y yo en esto encontré una salida laboral que no venía encontrando.”

 


Analía Ratner: Secretaria General de La Bancaria.

“Paramos porque reivindicamos la lucha de todas las mujeres que fueron allanando el camino en la construcción de una sociedad más igualitaria. Porque queremos visibilizar esas desigualdades y los flagelos que hemos padecido y padecemos las mujeres por el simple hecho de serlo. En el mundo sindical no ha sido un camino fácil para la mujer, siempre con estigmatización, nunca valorando su capacidad para estar, u ocupar lugares de poder, o de toma de decisiones. Siempre tenemos que demostrar que podemos y que podemos conciliando la vida laboral y la familiar porque dentro de esta sociedad patriarcal se nos encasilla permanenteme en las tareas de cuidado y domésticas. Nuestra tarea como mujeres sindicalistas es allanar el camino de todas las que vendrán. No es una tarea fácil pero tampoco imposible siempre con vocación y convicción.”

“Particularmente creo que somos las mujeres, y está ola feminista imparable, la que reclama en estos contextos tan feroces de precarización, flexibilización y ajuste, las que apostamos a esa justicia social que tanto nos hace falta como sociedad. Por eso, estamos dando lucha a la par de muchos compañeros y compañeras que creen en una verdadera igualdad de oportunidades.”


Betina Werkalec: Taxista

“Necesitamos parar porque creo que es la forma que tenemos las mujeres de decir basta, de hacernos escuchar y de unirnos. Ser mujer taxista es un gran desafío de todos los días, es un rubro muy machista. Yo siempre digo que las mujeres taxistas entramos por la ventana y salimos por la puerta.”

“Ser trabajadora en este contexto es difícil, pero uno tiene que salir a trabajar todos los días, eso es lo que me enseñaron.”

 


A la violencia machista le decimos…

En lo que va de 2019, más de 40 mujeres fueron víctimas de femicidio, según el Registro Nacional de Femicidios del Observatorio Mumalá. En Argentina una mujer es asesinada cada 31 horas por razones de género.
Sin embargo, en el Presupuesto de este año el gobierno nacional solo destinará $11,39 por mujer para políticas contra la violencia machista. En Santa Fe la situación es muy parecida: de los 277 mil millones de pesos que se prevén gastar en la provincia, 84 millones serán para políticas de género, lo que representa sólo un 0,03%. Es decir que sobre 1,7 millones de mujeres que viven en el territorio provincial, se destinará $46,85 para cada una.

Ante esta grave situación, se lanzó la Campaña por la Emergencia en Violencia contra las Mujeres que busca un mayor presupuesto para políticas con perspectiva de género, sumar refugios para las mujeres y sus hijos, entre otras medidas.

Eso que llaman amor, es trabajo

El amor romántico siempre ha sido una trampa para las mujeres, ya sea para soportar relaciones abusivas con sus parejas o para sostener dinámicas familiares desiguales, que invisibilizan las tareas domésticas y de cuidado. Las mujeres cumplen una doble y a veces triple jornada laboral. Lo que se esconde detrás de supuestos actos de amor, es lisa y llanamente trabajo no remunerado.

En Argentina, según la Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo realizada en 2013, una mujer ocupada full time dedica más tiempo al trabajo doméstico (5,5 horas) que un varón desempleado (4,1 horas). En términos generales, las mujeres hacen el 76% de estas tareas: nueve de cada diez mujeres (88,9%) participan en el trabajo no remunerado en Argentina. En cambio, el 57,9% de los varones usa parte de su tiempo en cuidar a los hijos o hacer funcionar el hogar. Eso implica que cuatro de cada diez varones no cocinan ni limpian, ni lavan la ropa, ni hacen compras en ningún momento del día.

Esto demuestra que la inserción laboral de las mujeres no está equiparada con la participación de los varones en las tareas del hogar. Las extensas horas de trabajo y la brecha en los salarios, ponen en una terrible desventaja a las mujeres sin importar su formación profesional ni sus capacidades.

Aborto legal en el hospital

Sin dudas, una de las principales demandas del movimiento de mujeres en la última década ha sido el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Una lucha por la autonomía de las mujeres y un problema de salud pública que debe ser atendido con urgencia, ya que se registran cientos de muertes por abortos clandestinos e inseguros en nuestro país.

En 2018 el proyecto de ley obtuvo media sanción en el Congreso, un hecho sin precedentes en Argentina y que marcó la pauta en los países de la región que también apuestan a esta conquista. Fue el tratamiento legislativo más informado desde el retorno de la democracia, en el que más de 700 expositores disertaron en reuniones informativas, con transmisiones en vivo seguidas en todo el mundo. Si bien sectores de derecha (principalmente religiosos) lograron frenar el avance de la iniciativa, se trata de solo un capítulo más en la historia que las propias mujeres están escribiendo.

Los últimos meses las manifestaciones incluyeron el repudio absoluto a casos de niñas violadas obligadas a parir, señalando que el embarazo forzado es una forma de tortura y un delito a los derechos humanos. Negar un aborto punible (artículo 86 del Código Penal) es un delito que las mujeres no están dispuestas a dejar pasar.

ESI para decidir

Otra de las grandes consignas que sostiene el movimiento de mujeres tiene que ver con la aplicación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI), en todos los niveles; ley que se aprobó a nivel nacional en 2006. En el caso de Santa Fe, la norma continúa trabada en la Legislatura debido a las presiones que ejercen grupos conservadores.

Entre otros, los objetivos del proyecto son: promover actitudes responsables de cuidado ante la sexualidad; reconocer la diversidad; y procurar igualdad de trato, oportunidades y derechos entre varones y mujeres. Para ello establece la conformación de equipos especializados para brindar a los estudiantes información actualizada, confiable y científica, que les permita ejercer plenamente sus derechos sexuales y reproductivos.

Al mismo tiempo, es una valiosa herramienta para la prevención del abuso sexual, el embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual, entre otros abordajes. Y también es fundamental a la hora de prevenir formas de violencia y construir relaciones saludables; porque sin ESI, no hay “Ni Una Menos”.

Modificado por última vez en Viernes, 08 Marzo 2019 14:40