Viernes, 30 Marzo 2018 21:47

Filtraciones de Facebook, un problema político

Escrito por  Ignacio Cagliero

La filtración de datos de Facebook, su utilización y manipulación para fines electorales, abre el debate sobre la seguridad y privacidad de las redes, y la transparencia electoral. Para el programador y especialista en sistema, Gonzalo Romano, la manera de protegerse frente a estas nuevas prácticas de manipulación virtual “no es técnica, sino más bien política”. En medio del escándalo, el Gobierno nacional creo la Unidad de Opinión Pública que trabajará con big data.

Una investigación periodística de The New York Times (EEUU) y The Guardian (Inglaterra), reveló como Cambridge Analytica, una consultora de big data inglesa, utilizó datos privados de Facebook, con la intención de manipular e influir en las decisiones políticas de los usuarios.  

La firma, extrajo los datos de 50 millones de usuarios de Facebook para mostrar propaganda específica e influir en la gente a la hora de votar. Según trascendió, esta metodología fue utilizada en las elecciones que dieron la victoria al actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Lo mismo pasó con el Brexit, el referéndum por el cual los habitantes del Reino Unido decidían la continuidad o no dentro de la Unión Europea. También se está investigando si ocurrió lo propio en procesos electorales de  otros países, entre ellos, Argentina.

En diálogo con la Brújula de la Semana, el programador, Gonzalo Romano, comentó que lo impactante del tema “no es tanto el aspecto técnico” sino más bien, el trasfondo: “La empresa SCL Group, que es la compañía padre de Cambridge Analytica siempre se dedicó a hacer operaciones de información”, detalló.

¿Cómo fue la manipulación?

Según explicó el especialista en sistema, todo comenzó cuando Christopher Wylie, en ese entonces empleado de Cambridge Analytica, propuso crear una “herramienta de guerra psicológica”. Es decir, a partir de una gran cantidad de datos de usuarios, armar “perfiles psicológicos” para luego poder enviar contenidos segmentados y específicos con la intención de “cambiar de opinión, desequilibrarla, o generar un efecto”.

En esa búsqueda, Aleksandr Kogan, desarrolló una aplicación que funcionaba como una suerte de test online, en el cual se preguntaba a los usuarios sobre personalidad e intereses políticos. Para poder completarlo se debía ingresar desde Facebook y otorgar una serie de permisos a la aplicación. Alrededor de 270 mil perfiles completaron la encuesta, lo que permitió obtener la información de 50 millones de usuarios, dado que la aplicación también accedía a los amigos de Facebook.

A partir de allí, Cambridge Analytica desarrolló un algoritmo que, teniendo en cuenta los datos del test psicológico y toda la actividad desarrollada en la red social – me gusta, publicaciones, interacciones, etc – predecía a través de los perfiles psicológicos, la personalidad de los usuarios.

Con esa información se armó un equipo de trabajo para generar sitios webs falsos, noticias falsas, con la intención de manipular un pensamiento específico. Es decir, generar un bombardeo de información puntual, orientada a un público específico y segmentado, para efectivamente influir sobre cierta predisposición  – por ejemplo intención de voto – una acción – el voto en sí -.
Frente a este escenario en el cual todos parecemos vulnerables, Romano aconsejó ser crítico con la información que se consume: “La manera de protegerse no es técnica, es política”.

Elecciones de Estados Unidos y el Brexit

En su sitio web, Cambridge Analytica, se define como una compañía que se encarga de recopilar y analizar datos para hacer campañas publicitarias y políticas. También especifica que trabajó en la campaña presidencial que llevó a Donald Trump a la presidencia, aportando “la experiencia y el conocimiento que le ayudaron a ganar la Casa Blanca”.

Por su parte, Steve Bannon, integrante del directorio de Cambridge Analytica, fue uno de los estrategas de campaña de Trump. “Toda esta operación se hace a pedido de Steve Bannon para cambiar la cultura de los votantes de Estados Unidos”, explicó Romano.

El escándalo cobró más impacto aún esta semana, cuando Christopher Wylie declaró ante el Comité de Cultura y Medios de la Cámara de los Comunes, en Gran Bretaña,  y confesó que el Brexit no habría sido posible sin Cambridge Analytica. En rigor, expresó que sin la minería de datos aportada por estas empresas, el "Sí" no habría podido ganar el referéndum, que se resolvió con una diferencia de menos de 2% de los votos".

Que ocurrió en Argentina

En un informe del noticiero británico Channel 4, Argentina aparece como uno de los países en los que las Cambridge Analytica y SCL Group, trabajaron con fines políticos electorales. En esa línea, se está investigando si el CEO de la empresa de big data, Alexander Nix, se relacionó con el presidente Mauricio Macri. Según revela el Destape Web, tanto Nix como Macri son padrinos de la Fundación PRO Alvear.

En medio del debate sobre la influencia de las redes y la inteligencia artificial en el proceso electoral, el Gobierno anunció a través del Boletín Oficial la creación de una dependencia que comenzará a trabajar con big data. Se trata de la Unidad de Opinión Pública, que estará bajo la órbita del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y tendrá como función "conocer y analizar las demandas de la población, como insumo para el diseño y la implementación de las políticas públicas".

Según detalla, el principal objetivo será "elaborar un plan de seguimiento de la opinión pública que permita monitorear la gestión del gobierno" y aclara que la unidad quedará disuelta el 31 de diciembre de 2019 o una vez cumplido el objetivo para el cual fue creada.

La entrevista que haciamos en La Brújula de la semana