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Glifosato y democracia en debate en Rosario
Martes, 26 Diciembre 2017 18:59

Glifosato y democracia en debate en Rosario

Escrito por  Ignacio Cagliero

El 12 de diciembre venció el plazo para que la intendente Mónica Fein se expidiera sobre el proyecto de ordenanza que prohibía el uso del glifosato en Rosario.  La normativa, que había sido aprobada por unanimidad en el Concejo, intentó ser modificada dos semanas después pero finalmente no contó con los avales. Mauricio Cornaglia, de la multisectorial Paren de Fumigarnos, denunció irregularidades, presiones, y fue contundente respecto al herbicida: “A esta altura, no debería tener ningún tipo de discusión su peligrosidad”.

El 16 de noviembre, el Concejo de Rosario aprobó por unanimidad un proyecto de ordenanza que prohibía el uso del glifosato en la ciudad. Sin embargo, 15 días después, el mismo cuerpo dio marcha atrás redactando un protocolo que regula el uso del herbicida. La particularidad es que esta modificación se dio antes de que el ejecutivo local promulgara o vetara la ley. Finalmente, la comisión de Ecología del Concejo frenó la modificación al proyecto original y todo quedó en manos de la intendenta Mónica Fein, quien envió al legislativo una nueva propuesta que considera superadora. En el medio, los ediles impulsores del proyecto junto a organizaciones ambientalistas denuncian presiones del lobby sojero.

En comunicación con La Brújula de la Semana, Mauricio Cornaglia, integrante del colectivo Paren de Fumigar, tildó de “mamarracho” la modificación que intentaron impulsar los ediles del PRO y el Frente Progresista para dar marcha atrás con el proyecto que prohibía el uso del glifosato en Rosario. “Se metió por la ventana un proyecto que modificaba aquella ordenanza, votada por unanimidad, pero que todavía no es ordenanza legalmente” explicó Cornaglia, haciendo referencia al plazo que tenía el ejecutivo para promulgar o vetar la ley y que venció el 12 de diciembre.

A su vez se mostró entusiasmado con el propuesta original “que hablaba del cuidado de la salud y el ambiente”, y fue contundente respecto al glifosato: “A esta altura, no debería tener ningún tipo de discusión su peligrosidad”.

Irregularidades y modificaciones

Además de presentar la modificación a una ordenanza sobre la cual el ejecutivo aún no se había expedido, Cornaglia denunció otras irregularidades. Principalmente en los plazos, ya que la modificación fue presentada en la misma sesión, violando el artículo 75 del reglamento interno, que obliga a pasar el expediente por mesa de entrada 24 horas antes del inicio de la sesión. “Lo presentaron de prepo en la sesión, con un numero de expediente escrito con birome, sin el sello correspondiente, y además modificando algo que todavía no es”, detalló.

Según explicó el ambientalista, la modificación que se quiso implementar, elimina la prohibición del glifosato de la ordenanza original. Y a su vez habla de la aplicación de un protocolo de regulación sobre los tóxicos clase A, B, y C, mientras que el glifosato pertenece a la clase D. Por lo cual, el herbicida que se intenta prohibir “no está contemplado dentro de este protocolo”.

Presiones

Llamó la atención que 15 de los 28 concejales que habían aprobado la ordenanza por unanimidad, en tan sólo 15 días cambiaran su decisión. Si bien estos ediles, pertenecientes principalmente a los bloques del PRO y el Socialismo, argumentaron no haber analizado el proyecto en profundidad, agrupaciones ambientalistas denunciaron presiones por parte de grupos de poder vinculados al agro.
La multisectorial Paren de Fumigarnos, publicó una carta abierta dirigida a la intendenta Mónica Fein donde le pide que promulgue la ordenanza y le expresa su apoyo “para que sostenga una actitud firme, en defensa de las decisiones democráticas y los derechos de los ciudadanos comunes, y no ceder a las pretensiones de los sectores concentrados del agronegocio”.

En la misma solicitada también repudia “los aprietes esgrimidos desde entidades del agronegocio como la Bolsa de Comercio, ACSOJA  y AAPRESID, en las que se ejerce una presión abierta e impúdica sobre su propia persona, para que vete la normativa”.
Por su parte, Cornaglia también hablo de presiones: “los argumentos de los grandes señores de la bolsa de comercio, de la sociedad rural, Aapresid, ACSOJA, y todos estos muchachos que se hicieron presente para presionar a estos concejales impresentables, y lograr meter de prepo esta modificación, realmente son una vergüenza. Tenemos que tomar conciencia y hacer algo urgente”

Ni promulgación ni veto

La modificación que generó la polémica finalmente fue tratada el miércoles 6 de diciembre en la comisión de Ecología del Concejo, pero no consiguió los avales para seguir adelante. Con la modificación caída, la intendenta Fein tenía una semana más para promulgar o vetar la ordenanza.
Vencido el plazo, el día 12 de diciembre, la Intendente no vetó la ordenanza pero tampoco la promulgó. La salida que encontraron desde el oficialismo fue enviar un mensaje al legislativo local donde ratifica la vigencia de la ordenanza 8871 promulgada en 2011.

Dicha norma “tiene como objetivo regular el uso de productos fitosanitarios y fijar la Frontera Agronómica en la ciudad de Rosario”.
La discusión que se abre ahora es si la ley, al no ser vetada por el ejecutivo, queda promulgada “de hecho”. De todas maneras, la ordenanza carece de reglamentación para entrar en funcionamiento.

La situación provincial

Respecto a la lucha por parte de las agrupaciones ambientalistas, Cornaglia comentó que si bien se han dado pasos importantes “vamos perdiendo por goleada”.
El ambientalista explicó que en la provincia está vigente una ley que habilita la fumigación a partir de los 500 metros de distancia del ejido urbano. Sin embargo esa ley “no la respeta nadie porque es muy ambigua”. Y agregó que la norma deja librado a los concejos de las distintas localidades a que establezcan su propia ordenanza. “Encontramos localidades donde termina el pueblo, cruzas la calle y están fumigando, a 50 metros, a 20 metros de las casas de las personas”, explayó.

Por otra parte explicó que en la legislatura provincial hay presentado tres proyectos “en favor de la salud y la vida”. Uno sobre agrotóxicos, donde se pide que la prohibición de la fumigación se expanda a 1500 metros, como sucede en San Luis. Otro proyecto que pretende erradicar los silos de acopios de cereal de la zona urbana de los pueblos. Y el tercero, que fomenta la producción agroecológica alternativa. Esos proyectos estuvieron cajoneados por mucho tiempo, sin embargo lograron sacarlos y ahora están en la comisión de Salud, donde se está trabajando para poder aprobarlos.