Lunes, 06 Noviembre 2017 19:06

Unilever, la punta de la reforma

Escrito por  Francisco Cobelli

En una reunión en el Ministerio de Trabajo, la empresa Unilever ratificó los 65 despidos en su planta de Villa Gobernador Gálvez. “Acá van a buscar hacer lo de Brasil, donde ya hay una reforma laboral y los trabajadores están prácticamente esclavizados”, afirmó Damián Juncos, del Sindicato de Jaboneros. Preocupa la posibilidad de nuevos despidos. La próxima audiencia será el 13 de noviembre, día en que finaliza la conciliación obligatoria.

La reforma laboral que quiere implementar el gobierno nacional empezó a dar indicios de su funcionamiento, a través de las medidas que tomaron distintas empresas. El caso más cercano es el de Unilever, que el 23 de octubre envío telegramas de despido a 65 empleados de la planta en Villa Gobernador Gálvez.

En diálogo con “La Brújula de La Semana”, Damián Juncos del Sindicato de Jaboneros contó que el 23 de octubre, alrededor de las 16, tuvieron un encuentro de urgencia con el gerente de recursos humanos de la empresa a nivel nacional, Rafael Wulfsohn. “Nos pareció raro. Nos imaginábamos por dónde venía el asunto porque somos un sindicato combativo que pelea por los derechos del trabajador y hacía dos años que no teníamos despidos”, explicó.
Además, señaló como “llamativo” el hecho de que la semana anterior a los despidos se concretara un encuentro con representantes de la empresa en el Ministerio de Trabajo. “Se reclamó por las horas extras mal pagas y la empresa nunca se opuso, jamás dijo que estaba en crisis”, remarcó. Incluso “se había llegado a un principio de acuerdo y la negociación había pasado a un cuarto intermedio”.

Un conflicto que no pasa por lo económico

Para saber un poco más sobre Unilever, hay que decir que esta empresa británico-holandesa cuenta con una planta de unos mil metros cuadrados en Villa Gobernador Gálvez. Allí se produce toda su línea de jabones de tocador, uno de los principales productos con los que la empresa abastece al mercado interno y también los exporta al resto de Latinoamérica.

Se trata de una las multinacionales de producción y comercialización de consumo masivo. La facturación total del año pasado fue de €52,7 mil millones, con una ganancia neta de €5,5 mil millones. Mientras que el rendimiento que tuvieron los mercados emergentes (como el argentino) alcanzó ventas por €30,2 mil millones, incrementándose un 6,5% gracias al aumento de los precios en América Latina y el volumen de ventas en Asia. Lo que deja en evidencia que el problema no es lo económico.

Según la multinacional, los despidos se basaron en una “reestructuración”; pero para los trabajadores la empresa busca prescindir de quienes tienen más antigüedad, para poder sumar en un futuro nuevos operarios y establecer mayor nivel de flexibilización. “Es ilógico lo que dicen, porque se está produciendo, los compañeros estaban haciendo horas extras. Unilever facturó 24 mil millones de pesos en 2016 a nivel nacional en ganancias. El año pasado nos dijeron que iban a venir inversiones y que iban a tomar más personal, pero sucedió todo lo contrario. Sabemos cómo fueron las elecciones y sabemos que vienen por todos nuestros derechos”, enfatizó Juncos.

La materia prima con la que cuenta la planta local, facilita la realización de productos que en las demás fábricas no se realizan. “La calidad argentina es superior a la brasilera, por lo cual es falso que esta planta podría cerrar en consecuencia de que la calidad de la producción en Brasil es mejor. Es lo que tratan de inculcar para generar miedo en los trabajadores”, advirtió el dirigente gremial.

A la espera de una nueva audiencia

Mediante un comunicado, el Ministerio de Trabajo indicó que “la empresa ratificó su postura a pesar de los pedidos de los trabajadores y las entidades gremiales”. Además, “se propuso conformar una comisión integrada por representantes de esa cartera, del Ministerio de la Producción, representantes gremiales, de la Legislatura provincial y el municipio de Villa Gobernador Gálvez, con el fin de alcanzar una solución al conflicto". La conciliación obligatoria continúa hasta el 13 de noviembre, día en el que habrá una nueva audiencia a las 12. Mientras tanto los trabajadores temen nuevos despidos dentro de este “plan de reestructuración” de la empresa.

Por otra parte, el jueves último los trabajadores fueron recibidos por la Comisión de Labor Parlamentaria del Concejo Municipal. Los ediles manifestaron su preocupación y mostraron su apoyo a los obreros, al tiempo que instaron a la Comisión de Producción a que participe de las próximas audiencias.

La entrevista completa en La Brújula de la Semana.