Jueves, 10 Agosto 2017 15:48

Raul Zibechi: No se puede analizar Venezuela como una foto

Escrito por  Germán Mangione

Ante la crisis venezolana, el escritor y ensayista uruguayo Raúl Zibechi analizó los factores que empujan a la situación actual, sus particularidades y semejanzas con el resto de los procesos de América Latina. El estudioso de los movimientos sociales alertó sobre un “conflicto largo y posiblemente armado”. Explicó el peso del petróleo en la disputa, el rol de la derecha, EEUU y el autoritarismo del presidente Maduro. También planteó los problemas del progresismo.

“Con una foto fija no se entiende nada, en todo caso habría que poner unas cuantas fotos en la pared para entender el conjunto de cosas que están pasando”, advirtió Raúl Zibechi, como prólogo de su análisis.
En diálogo con La Brújula de la Semana, el escritor uruguayo desarrolló esta idea: “Una foto evidente y elocuente es una mala gestión de los gobiernos chavistas y ahora de (Nicolás) Maduro, del país, de la economía, con grandes nichos de corrupción (lo que no quiere decir que todos los funcionarios sean corruptos)”.

“Una segunda foto es el acoso permanente de la derecha venezolana, de las clases medias altas y de los Estados Unidos. Con esas manifestaciones en la calle, encapuchados, con armas; algo que si sucediera en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba o Montevideo los mismos que apoyan eso pondrían el grito en el cielo. La insurrección de la derecha y las clases medias que pasan por encima de todo”, continuó.

La tercera foto es “el creciente autoritarismo del régimen, en un mundo donde las democracias están en una retirada muy clara”. “Con Estados Unidos discutiendo si (Donald) Trump es, o no, un gobierno democrático; México, donde hay miles de desaparecidos, critica al régimen de Maduro. Si democracia es igual a elecciones, Maduro es democrático. Si la cosa es más compleja, hay un montón de regímenes en la región que no son democráticos”, prosiguió.
Para completar su argumentación, describió una cuarta fotografía con el llamado “rentismo petrolero o la dependencia de las commodities: Venezuela no ha sido capaz de salir del modelo extractivo y ha profundizado la dependencia a la renta petrolera. Esto agrava los problemas, porque no ha podido encarar un proceso de diversificación productiva que le garantice afrontar la importación del grueso de los alimentos y otros productos”.

Petróleo, política y protagonismo popular

Sobre las particularidades del proceso venezolano, Zibechi destacó la presencia de grandes reservas de petróleo, pero también un gobierno que -más allá de la situación de descontento actual- es producto de una gran rebelión popular como fue el Caracazo en los ‘90.

“Hay un empoderamiento de los sectores populares, no como dice el chavismo, sino que la gente no está dispuesta a dejarse pasar por encima; y eso le complica las cosas al gobierno, que no puede elevar el precio de la gasolina. Las fichas están acomodadas en el escenario para que el conflicto no vaya a terminar pronto, y donde es posible una escalada de conflicto aún mayor con posibilidades de conflicto armado interno que repercutiría en la región”, aseguró el periodista.
En la entrevista, remarcó varias veces el hecho de que Venezuela tiene la reserva de hidrocarburos más grande del mundo. “Desde los ’50 se sabía que era Arabia Saudí, hoy Venezuela la sobrepasó. Quien controle el país controla mucho”, afirmó. A esto le atribuyó algunos rasgos del gobierno venezolano: “En casi todos los países con grandes reservas de petróleo hay gobiernos complicados, monárquicos o autoritarios, como en Rusia o Medio Oriente”, ejemplificó.

Pero además de sus reservas de hidrocarburos, Venezuela está en un enclave de gran importancia geopolítica: de cara al Caribe, dominado históricamente por Estados Unidos y conectada a la América Latina; hoy más cerca de Rusia y China, a partir de las relaciones comerciales de la última década. “Hoy tiene acuerdos militares, económicos y políticos con ambos países; y eso no es tolerable para Estados Unidos”, recalcó.
Sobre el origen popular del proceso venezolano, sostuvo que viene del Caracazo: “Entonces todo esto es un ejemplo poco tolerable por las elites mundiales; es un doble mal ejemplo, tienen el petróleo y lo quieren gestionar ellos mismos”, asentó.

El progresismo y su encerrona

Según el autor de “Política y Miseria” (libro que analiza la relación entre el extractivismo y las políticas sociales del progresismo), uno de los grandes problemas de las corrientes progresistas “es que dicen defender la democracia pero se les vuelve en contra a veces”. “Sobre la democracia hay un doble discurso espantoso”, cosa que según Zibechi no es solo capital del progresismo: “(Mauricio) Macri vuelve contento de China firmando un acuerdo y ahí no hay democracia, pero sin China Macri no se sostiene”, subrayó.

El segundo problema “es que el progresismo está llegando al fin de un ciclo, está viejo y sin proyecto”. “En Argentina no es claro el proyecto del progresismo, por ejemplo. Hay un problema que después de 15 años de gobiernos están a la defensiva, sin alternativa económica, no pueden superar la dependencia al extractivismo y los commodities”, cuestionó.
Para cerrar, señaló que en paralelo a estos procesos “los sectores de apoyo del progresismo, los trabajadores, los precarizados, los sectores populares empobrecidos, exigen una serie de cosas que el progresismo verbalmente apoya, pero que no está claro que pueda cumplir si llega al gobierno”.

La entrevista completa en La Brújula de la Semana.