Miércoles, 09 Agosto 2017 13:10

El día que las represas cerrraron la grieta

Escrito por  Leandro Yanson

El gobierno nacional busca avanzar con la construcción de represas en Santa Cruz, en medio de un conflicto de intereses del sector energético y con la presión de China sobre los hombros. Diversos sectores se oponen a esta postura, por el daño ambiental que generaría y por las implicancias de esta relación desigual con la potencia asiática. El abogado Enrique Viale refirió a las consecuencias de esta decisión y a las acciones legales impulsadas contra funcionarios.

Denunciaron irregularidades en el proceso para instalar las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernik en Santa Cruz. La Brújula de la Semana entrevistó al abogado ambientalista Enrique Viale, quien investiga el tema; y junto a Fernando “Pino” Solanas impulsa acciones legales por “abuso de autoridad”, “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “negociaciones incompatibles con la función pública”. https://youtu.be/zGjddYU_C0Y

La acusación está dirigida hacia el  ministro de Energía, Juan José Aranguren, y al subsecretario de Energías Hidroeléctricas de la Nación Jorge Marcolini. Este último es, a su vez, presidente de EBISA, una empresa 99% estatal encargada de realizar el estudio ambiental que se entregará a la cartera que coordina el propio Marcolini. El funcionario además trabajó para la empresa privada IATASA, que llevó a cabo los primeros estudios de impacto ambiental de esta represa.

“Es algo que tiene consecuencias penales. Incluso denunciamos a Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, quien tuvo un crecimiento enorme de su patrimonio en el último año. Ella tuvo esta información el año pasado y no hizo nada”, remarcó Viale.

El verdadero costo de las represas

La construcción de las represas también ha sido fuertemente cuestionada por el daño ambiental que tendrían. Esto llevó a que se organice una audiencia pública para discutir sobre la necesidad de avanzar -o no- en las obras, ya que se encuentran detenidas por una medida cautelar.

En relación a las posturas tomadas por los espacios políticos, Viale señaló: “Se vieron claramente en las audiencias. El presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados es Julio De Vido, el ministro de Ambiente de la Nación es Sergio Bergman y el ministro  de Energía es Juan José Aranguren. Los tres hicieron una gran defensa de la represa de Santa Cruz. Ese día ‘la grieta’ se cerró, respecto de seguir adelante con las represas estos sectores no tienen diferencias”.

El abogado argumentó que no sólo es un “disparate ambiental”, en relación al  impacto terrible que tendrá sobre uno de los ríos glaciares más importantes del país, sino que es un “disparate institucional” por el manejo dudoso del proceso. Agregó que es un “disparate económico”, ya que estas empresas van a costar 6.500 millones de dólares, una decisión que se tomo en Beijing y que no tiene que ver con los intereses de los argentinos.

Dependencias no tan nuevas

“China tiene todo muy planificado, firmar un acuerdo con ellos nos compromete para siempre. Nos hizo saber que son una potencia, porque ante el primer amague de no hacer estas represas ejerció una presión insostenible. El presidente (Mauricio Macri) viajó al país asiático y volvió buscando seguir adelante. Se amenazó con un cross default, que establece que si se cae una de las inversiones chinas, se caen todas”, explicó Viale.

También se realizaron otros  acuerdos con el país del este, entre ellos la construcción de dos represas nucleares en la Patagonia, que ya generaron un rechazo muy grande por parte de los habitantes de la zona.
Respecto de esta política internacional, el abogado afirmó: “Salimos de la dependencia de Estados Unidos y entramos en otra con China. Ese país es muy inteligente porque negocia país por país, entonces la diferencia es enorme, América Latina podría negociar de conjunto y las condiciones serían un poco más favorables”.

La nota completa en La Brújula de la Semana.