Miércoles, 02 Agosto 2017 17:12

Narcotráfico y estado, una mirada a Santa Fe

Escrito por  Leandro Yanson

Cada vez se vuelve más visible la participación policial en la situación que atraviesa Santa Fe en torno al narcotráfico. Desde el 2014 hasta la actualidad hubo  60 casos conocidos de agentes policiales que están, o procesados, o condenados, por delitos vinculados al narconegocio, y son aún más los que fueron destituidos por esta causa. El rol de la justicia.

 

Son varios los hechos ocurridos durante los últimos 3 años en la provincia, que dan cuenta del alcance que tiene el narcotráfico y los distintos sectores del poder en los que se encuentra enquistado. Todos en el marco del homicidio del “Pájaro” Cantero y la sentencia de Hugo Tognoli

Uno de ellos tuvo lugar el 11 de octubre de 2013, se trata del atentado a la vivienda del entonces gobernador Antonio Bonfatti, en el barrio Alberdi de Rosario, recibió una balacera de 22 disparos. Un hecho que tuvo como participantes a un grupo de agentes policiales en conjunto con personas reconocidas por formar parte de bandas narcos.

El policía acusado en esa ocasión fue Pablo Espíndola, por encubrimiento agravado del atentado. Se trata de un ex oficial de la comisaría 10º, que fue arrestado dos meses después del episodio investigado, con una pistola calibre 11.25 que le secuestraron en su poder y que fue utilizada en el ataque al gobernador.

En 2015 el secretario de Control de las fuerzas de seguridad de Santa Fe, Ignacio Del Vecchio, afirmó que entre 350 y 400 policías fueron pasados a disponibilidad por hechos relacionados con causas por venta de estupefacientes.

Ese mismo año también fue detenido Carlos Schmidt, jefe de la comisaría 19ª de Rosario, acusado del delito de comercialización de estupefacientes doblemente agravado, por la participación de dos o más personas y por ser funcionario público.

El número de 60 en relación con la enorme cantidad de oficiales que hay en funciones tanto en Santa Fe como en Argentina, sin embargo, si se toma en cuenta por el total de casos que hay en todo el país toma más relevancia. Para ejemplificar en 2015 había 111 efectivos de once provincias que estaban procesados por delitos vinculados a la ley de drogas, la mayoría eran provenientes de Santa Fe.

Los 2 juicios más importantes del 2017

En junio tuvo inicio el juzgamiento de Hugo Tognoli, en una segunda causa, está acusado de formar parte de “una empresa criminal” junto a otros dos policías y el narco de Villa Cañás Carlos Ascaíni. 

La prueba principal contra Tognoli es un llamado hecho por Ascaíni a la comisaría de Villa Cañás para que le averiguaran de quién era una camioneta blanca que lo seguía. Tognoli, que tenía acceso a la base de datos del Registro Nacional de Propiedad Automotor, utilizó su propia clave y le advirtió a Ascaíni que lo seguían agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

El otro es por la causa contra Los Monos, se trata de una de las más importantes hasta el día de la fecha, cuenta con 16 miembros de la banda acusados, junto a 12 policías. Los otros 14 imputados aceptaron penas de 3 años a través de un juicio abreviado.

Esta instancia se vio postergada de manera indefinida por el juez Ismael Manfrín, la decisión, según expresó en un decreto, tuvo que ver con que faltan elementos probatorios solicitados a pocos días de la fecha de inicio.

Los que tienen la palabra final

No hay un recorrido muy marcado en lo que respecta a como avanzan las causas sobre narcotráfico en el juzgado federal, en algunos casos se logra una resolución y en otros las investigaciones se estancan sin llegar a nada.

Una parte importante de cómo se desarrollan estos juicios corresponde al desempeño que muestran los propios jueces. 

Para la segunda causa contra Hugo Tognoli, el juez a cargo es Marcelo Bailaque, muy cuestionado por distintas razones, una de ellas realizada por los fiscales federales Juan Patricio Murray y Federico Reynares Solaris en 2013, quienes apuntaron que Bailaque negó medidas procesales requeridas en distintas causas penales relacionadas con la investigación del narcotráfico.

Otra ocasión en la que fue cuestionado mantiene una fuerte relación con la causa en contra de Tognoli, ya que se trata de ciertas medidas tomadas a favor de Carlos “el Vasco” Ascaíni, quien según las acusaciones es la persona que Hugo Tognoli en su función de Jefe de la Policía de Santa Fe encubrió.

El 8 de mayo de 2012, Ascaíni fue detenido con aproximadamente 1.168 gramos de cocaína. Cuatro meses después la droga que había sido secuestrada en el procedimiento se convirtió en azúcar según una pericia oficial. En noviembre de ese año, “el Vasco” recuperó su libertad tras pagar una fianza fijada por el mencionado juez Bailaque.

A estos cuestionamientos también se le suman los referidos a la revocación de la prisión domiciliaria para el ex coronel José Javier de la Torre, procesado por delitos de lesa humanidad y el haber dejado en libertad, sin tomarle declaración, a los 3 detenidos durante un allanamiento a un galpón en septiembre de 2015, donde rescataron a 15 mujeres que eran víctimas de trata.

En lo que respecta a la causa contra Los Monos, el juez que preside el tribunal es Ismael Manfrín, uno de los 3 magistrados que tuvo a su cargo la causa del Triple Crimen de Villa Moreno, la cual inicialmente dio altas condenas para los acusados, pero que luego se absolvió a Brian “Pescadito” Sprío y se le redujeron las condenas a otros 2 de los sentenciados.

Por otro lado también fue responsable de encarar el juicio por el asesinato del “Pajaro” Cantero, una causa que acabó absolviendo (por ese crimen en particular) a todos los acusados, alegando “falta de pruebas”

Mientras se desempeñaba como fiscal se encargó de la causa por el asesinato de la militante Sandra Cabrera, un caso que terminó en la impunidad y que se sospechaba de un oficial de Drogas Peligrosas de la Policia Federal. Un caso por el que su trabajo fue muy respetado por el sector social que se movilizaba en pedido de justicia.

 

Narcotráfico y estado, una mirada a Santa Fe

Cada vez se vuelve más visible la participación policial en la situación que atraviesa Santa Fe en torno al narcotráfico. Desde el 2014 hasta la actualidad hubo  60 casos conocidos de agentes policiales que están, o procesados, o condenados, por delitos vinculados al narconegocio, y son aún más los que fueron destituidos por esta causa.

Son varios los hechos ocurridos durante los últimos 3 años en la provincia, que dan cuenta del alcance que tiene el narcotráfico y los distintos sectores del poder en los que se encuentra enquistado. Todos en el marco del homicidio del “Pájaro” Cantero y la sentencia de Hugo Tognoli

Uno de ellos tuvo lugar el 11 de octubre de 2013, se trata del atentado a la vivienda del entonces gobernador Antonio Bonfatti, en el barrio Alberdi de Rosario, recibió una balacera de 22 disparos. Un hecho que tuvo como participantes a un grupo de agentes policiales en conjunto con personas reconocidas por formar parte de bandas narcos.

El policía acusado en esa ocasión fue Pablo Espíndola, por encubrimiento agravado del atentado. Se trata de un ex oficial de la comisaría 10º, que fue arrestado dos meses después del episodio investigado, con una pistola calibre 11.25 que le secuestraron en su poder y que fue utilizada en el ataque al gobernador.

En 2015 el secretario de Control de las fuerzas de seguridad de Santa Fe, Ignacio Del Vecchio, afirmó que entre 350 y 400 policías fueron pasados a disponibilidad por hechos relacionados con causas por venta de estupefacientes.

Ese mismo año también fue detenido Carlos Schmidt, jefe de la comisaría 19ª de Rosario, acusado del delito de comercialización de estupefacientes doblemente agravado, por la participación de dos o más personas y por ser funcionario público.

El número de 60 en relación con la enorme cantidad de oficiales que hay en funciones tanto en Santa Fe como en Argentina, sin embargo, si se toma en cuenta por el total de casos que hay en todo el país toma más relevancia. Para ejemplificar en 2015 había 111 efectivos de once provincias que estaban procesados por delitos vinculados a la ley de drogas, la mayoría eran provenientes de Santa Fe.

Los 2 juicios más importantes del 2017

En junio tuvo inicio el juzgamiento de Hugo Tognoli, en una segunda causa, está acusado de formar parte de “una empresa criminal” junto a otros dos policías y el narco de Villa Cañás Carlos Ascaíni.

La prueba principal contra Tognoli es un llamado hecho por Ascaíni a la comisaría de Villa Cañás para que le averiguaran de quién era una camioneta blanca que lo seguía. Tognoli, que tenía acceso a la base de datos del Registro Nacional de Propiedad Automotor, utilizó su propia clave y le advirtió a Ascaíni que lo seguían agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

El otro es por la causa contra Los Monos, se trata de una de las más importantes hasta el día de la fecha, cuenta con 16 miembros de la banda acusados, junto a 12 policías. Los otros 14 imputados aceptaron penas de 3 años a través de un juicio abreviado.

Esta instancia se vio postergada de manera indefinida por el juez Ismael Manfrín, la decisión, según expresó en un decreto, tuvo que ver con que faltan elementos probatorios solicitados a pocos días de la fecha de inicio.

Los que tienen la palabra final

No hay un recorrido muy marcado en lo que respecta a como avanzan las causas sobre narcotráfico en el juzgado federal, en algunos casos se logra una resolución y en otros las investigaciones se estancan sin llegar a nada.

Una parte importante de cómo se desarrollan estos juicios corresponde al desempeño que muestran los propios jueces.

Para la segunda causa contra Hugo Tognoli, el juez a cargo es Marcelo Bailaque, muy cuestionado por distintas razones, una de ellas realizada por los fiscales federales Juan Patricio Murray y Federico Reynares Solaris en 2013, quienes apuntaron que Bailaque negó medidas procesales requeridas en distintas causas penales relacionadas con la investigación del narcotráfico.

Otra ocasión en la que fue cuestionado mantiene una fuerte relación con la causa en contra de Tognoli, ya que se trata de ciertas medidas tomadas a favor de Carlos “el Vasco” Ascaíni, quien según las acusaciones es la persona que Hugo Tognoli en su función de Jefe de la Policía de Santa Fe encubrió.

El 8 de mayo de 2012, Ascaíni fue detenido con aproximadamente 1.168 gramos de cocaína. Cuatro meses después la droga que había sido secuestrada en el procedimiento se convirtió en azúcar según una pericia oficial. En noviembre de ese año, “el Vasco” recuperó su libertad tras pagar una fianza fijada por el mencionado juez Bailaque.

A estos cuestionamientos también se le suman los referidos a la revocación de la prisión domiciliaria para el ex coronel José Javier de la Torre, procesado por delitos de lesa humanidad y el haber dejado en libertad, sin tomarle declaración, a los 3 detenidos durante un allanamiento a un galpón en septiembre de 2015, donde rescataron a 15 mujeres que eran víctimas de trata.

En lo que respecta a la causa contra Los Monos, el juez que preside el tribunal es Ismael Manfrín, uno de los 3 magistrados que tuvo a su cargo la causa del Triple Crimen de Villa Moreno, la cual inicialmente dio altas condenas para los acusados, pero que luego se absolvió a Brian “Pescadito” Sprío y se le redujeron las condenas a otros 2 de los sentenciados.

Por otro lado también fue responsable de encarar el juicio por el asesinato del “Pajaro” Cantero, una causa que acabó absolviendo (por ese crimen en particular) a todos los acusados, alegando “falta de pruebas”

Mientras se desempeñaba como fiscal se encargó de la causa por el asesinato de la militante Sandra Cabrera, un caso que terminó en la impunidad y que se sospechaba de un oficial de Drogas Peligrosas de la Policia Federal. Un caso por el que su trabajo fue muy respetado por el sector social que se movilizaba en pedido de justicia.