Sábado, 13 Mayo 2017 00:43

Guerrieri III: perpetua en cárcel común para los represores

Escrito por  Tamara Fernández Casal - Fotografías: Agostina Acevedo

Ni la lluvia impidió que se acompañe a los querellantes, familiares y sobrevivientes que desde temprano estuvieron a la espera de la sentencia de la Causa Guerrieri III. Bajo paraguas compartidos, ocupando el hall de ingreso y la sala del Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario, festejaron con un grito unificado cada una de las diez condenas a cadena perpetua para los genocidas que integraron el circuito represivo del Destacamento de Inteligencia 121.

La audiencia final de este proceso -iniciado en octubre de 2016- cumplió con las expectativas, al impartir las penas más altas para los imputados. Los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar contra 47 víctimas, de las cuales 24 permanecen desaparecidas, fueron indagados en esta causa. El accionar militar y su paso por los centros clandestinos de detención La Calamita, La Intermedia, la Quinta de Funes y la Escuela Magnasco, quedaron plasmados en las declaraciones brindadas por sobrevivientes y testigos.

Una jornada esperada

Pasadas las 13.30 de este viernes, se dio inicio a la lectura de la sentencia, que se extendió cerca de 40 minutos debido a la magnitud de los delitos imputados, las víctimas y las condenas. 

Sin diferenciación en las penas y por los delitos de “privación ilegítima de la libertad, aplicación de tormentos, homicidio, desaparición forzada de personas, agravados por su carácter de funcionario público”, los jueces José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría condenaron a reclusión perpetua en cárcel común a todos los acusados. Se trata de los militares Oscar Guerrieri, Juan Daniel Amelong, Alberto Pelliza, Jorge Fariña y Marino Héctor González; y los ex agentes civiles de inteligencia Eduardo Costanzo, Walter Pagano, Ariel López, Juan Andrés Cabrera y Rodolfo Daniel Isach.

Las dos últimas condenas expresaron un avance aún mayor en la reconstrucción de la Justicia. Para Isach, miembro del Servicio de Inteligencia y ex comisario de la Policía Provincial, es la primera condena firme al haber estado prófugo hasta 2012. Por su parte, a Costanzo (el único represor que habló de los crímenes cometidos, y aportó datos para la identificación y el rol de los genocidas involucrados en esta y en otras causas) se le aplicó la pena que corresponde.

La lucha sigue en las calles


Tras la lectura del fallo, Juan Emilio Basso (HIJOS Rosario) expresó que es necesario que se siga manteniendo viva la memoria y que este tipo de condenas se logran por las manifestaciones sociales en las calles. También se hizo escuchar la voz de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, quien siguió de cerca  la causa que investigó el destino de sus padres Raquel Negro y Tulio Valenzuela.

La nieta recuperada en 2009 consideró que las condenas son el resultado de las luchas de estos 40 años; gracias al “amor de las Madres, las Abuelas, los compañeros de HIJOS y a la tenacidad de los sobrevivientes que con tanto dolor, cuando era mucho más difícil presentarse a declarar, pudieron ir reconstruyendo lo que hoy son los juicios”. Además, habló de la lucha actual por los Derechos Humanos y de la necesidad de “marcarle la cancha al gobierno nacional que piensa que nuestra sociedad va a avalar la impunidad”. “Lo que pasó esta semana es un antes y un después que nos cargan las pilas y esta sentencia da cuenta que no van a poder hacer lo que ellos quieran”, sostuvo. Muestra de ello fueron las manifestaciones a las que hace referencia, cuando los argentinos se congregaron el pasado miércoles en las diferentes plazas contra del fallo inconstitucional de la Corte Suprema de Justicia, que le otorgó el beneficio del 2x1 a un represor condenado.
Para finalizar, dejó en claro que habla por su familia y por su hermano mellizo, al que continúa buscando. “Hoy puede haber un joven que no lo sabe, pero puede ser hijo de desaparecidos y ser mi hermano; como así también otros 400 jóvenes”, afirmó.

A llenar las salas


Otro pedido que se hizo presente fue no abandonar a los testigos ni querellantes, así como no dejar ningún lugar vacío en las salas durante las audiencias, para no perder los espacios ganados. En ese marco, se convocó para el próximo 8 de junio, día en que está fijado el inicio de la Causa Feced III. La investigación incluye crímenes cometidos en el centro clandestino que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la Jefatura de Policía de Rosario.