Miércoles, 03 Mayo 2017 20:21

Bajar, subir, bajar y finalmente preguntarse

Escrito por  Ignacio Benitez

El joven israelí Elad Abraham es el autor del ensayo audiovisual autobiográfico “Bajar, subir, bajar”;  proceso que todavía está en construcción. Contó que fue educado en el sionismo, vivió en Argentina con el regreso de la democracia y migró a Israel en la crisis de 2001 para reclutarse en el Ejército. También compartió sus vivencias para poder abrirse paso en una realidad que no conocía: el conflicto judeo-palestino.

 

La búsqueda de Elad Abraham es realizar un relato de su vida, contar cómo nació en medio de la guerra del Líbano durante el exilio de sus padres en Israel, quienes volvieron a Argentina con la democracia en 1983. El autor se crió en Rosario y recibió formación sionista hasta que en 2001, con los exilios económicos masivos, volvió a Israel. Luego de un año y medio, lo echaron del Ejército por presunta “locura”; y durante ese lapso comprendió que el conflicto con Palestina no era como se lo contaban.

En una charla con La Brújula de la Semana, Elad señaló que “Bajar, subir, bajar” incorpora diferentes discursos narrativos, tales como animaciones, escenas ficcionadas y material de archivo. De esta forma, busca conjugar la reflexión teórica con la mirada poética y su subjetividad. La estructura del ensayo audiovisual intenta contar cómo volvió a Rosario y su recorrido para desarmar los mecanismos de manipulación del Estado de Israel.

En cuanto al rodaje, tuvo que cambiar de estrategia y buscar fondos en el extranjero, ya que en el marco del conflicto en el INCAA aún no recibió un subsidio para desarrollar el proyecto. Según indicó, el plan de fomento no está claro con las películas del interior del país y más aún con las que tienen un corte más político que comercial. No obstante, la película está bajo la observación de un comité, que definirá si reúne los requisitos para ser declarada de interés y poder recibir el subsidio.

Una película para generar preguntas

El autor remarcó que la intencionalidad del documental es generar interrogantes y no certezas que reafirmen posicionamientos políticos. En ese sentido, la perspectiva subjetiva le permite al espectador surfear el drama con el personaje y hacerse un abanico de preguntas, de la misma manera que se las hizo Elad durante su estadía en el Ejército.

También entrevistó para el rodaje al historiador Ilan Pappé, quien en los ’80 denunció que en el Estado de Israel hubo un plan sistemático de expulsión de los palestinos. En 1948 se declaró la independencia para ambos países, aunque no terminó siendo así, ya que Israel pudo armar su Estado y Palestina no.

“Me crié en un marco sionista, creía que Argentina no era mi lugar”, confió Elad. Es por ello que decidió emigrar, pero como tuvo problemas en los hombros mientras estaba en el Ejército, lo enviaron a atender un kiosco. En ese trabajo le sobraba tiempo y lo aprovechó para leer “Vigilar y Castigar” de Michel Foucault y “Así habló Zaratustra” de Friedrich Nietzsche. “Esos libros me partieron la cabeza, fue un combo explosivo y de ahí surgieron las preguntas, entre ellas ¿de qué soy cómplice? Ahí me di cuenta que había un opresor y un oprimido: Israel y Palestina”, reflexionó.  

La patria y el extranjero

En ese marco, la perspectiva de Elad cambió y empezó a discutir con los generales, lo apresaron, más tarde lo enviaron a un psiquiátrico y hasta le quisieron dar pastillas a la fuerza.  “Se me abrió la cabeza, esa fue la base para empezar a hacer una película”, afirmó. Y agregó: “Antes de todo eso, durante mi formación en Rosario, la  visión que tuve del sionismo con respecto a lo que era Palestina se dividía en dos: derecha e izquierda, pero en ninguna se ponía en duda la expulsión de Palestina”.

Según Elad, la diferencia de las dos corrientes era el tamaño territorial. “Lo sorprendente era que la izquierda a diferencia de la derecha solo planteaba dejar su territorio a Palestina, colocando una muralla. Como dice Charly García: ‘Si esta es la patria, yo soy extranjero’”, culminó el autor.

La entrevista completa en La Brújula de la Semana.