Martes, 29 Noviembre 2016 19:40

El bono por el piso

Escrito por  Ignacio Cagliero

Durante 2016, los trabajadores registrados acumularon una pérdida del poder adquisitivo de 13.693,59 pesos. Mientras que para los estatales la pérdida fue de 59.523,28 pesos, si se calcula toda la gestión de Cambiemos. Frente a estas cifras y tras la propuesta del gobierno nacional de un bono de fin de año, el economista Claudio Lozano afirmó que la medida “viene a legitimar una distribución del ingreso regresiva y un piso salarial más bajo”.

La semana pasada el gobierno nacional anunció el pago de un bono de fin de año para los trabajadores estatales, en dos cuotas, que irá de 2.000 a 3.500 pesos. Asimismo, informó que los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los jubilados que perciban la mínima, cobrarán un bono de 1.000 pesos. En ese contexto, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) presentó un informe que examina este debate.

En diálogo con el programa La Brújula de la Mañana, Claudio Lozano sostuvo que el bono, más allá de las cifras, “es un modo de desplazar la discusión sobre la actualización que merece el ingreso permanente de los trabajadores, que es el salario”. Y agregó que no modifica la cuestión de fondo: “En concreto, uno cobra el bono a fin de año y al mes siguiente su salario sigue siendo el mismo que era antes; sigue estando tan retrasado como estaba”.

Además, el ex diputado nacional tildó al beneficio de “miserable”, y explicó que el nivel inflacionario de 2016 sumado al hecho de que los trabajadores cobren sus aumentos en cuotas, provoca que pierdan mes a mes poder adquisitivo. “Si quisiéramos hablar de un bono que compense lo efectivamente perdido, aún sin resolver el tema salarial, debería ser equivalente al salario de cada trabajador”, detalló.

Según el informe elaborado por Claudio Lozano y Ana Rameri, el bono de fin de año -al ser de pago único- no genera una modificación entre la masa salarial de los empleados y el beneficio empresarial. Por lo tanto, pensar en un bono sin en la apertura de paritarias, significa “fijar como piso para la discusión de la actividad económica futura un salario real más bajo”. Se trata, entonces, de un mecanismo por el cual el gobierno consolida la pérdida del salario durante el año y fija una distribución del ingreso más regresiva.

Trabajadores estatales

El informe muestra el cálculo para los trabajadores estatales, tomando en cuenta la paritaria acordada este año del 31% (a pagarse en tres cuotas) y una inflación proyectada del 39%. Para el cálculo, se toma el salario medio correspondiente a la administración pública en sus tres modalidades (planta permanente, transitoria y contratada) durante el último trimestre de 2015. El promedio da un salario de 23.905,63 pesos. A partir de este valor, se realiza la estimación del salario necesario para sostener el poder de compra y su comparación con el salario efectivamente percibido.

La evolución de precios arroja que los trabajadores del Estado perdieron durante 2016 29.338,57 pesos. Es decir, un salario entero más un 22,7%. Además, si a ese monto se lo actualiza a valores presentes, la pérdida se estira a 33.117,60 pesos.

Si en lugar de realizar el cálculo sobre el año calendario se toma la gestión de Cambiemos, la pérdida adquisitiva de los trabajadores aumenta exponencialmente: 52.577,92 pesos, que actualizados a valores de diciembre 2016 se estiran a 59.523,28 pesos. Frente al aumento de la inflación y la negativa del gobierno de reabrir las paritarias, los estatales acumularon una pérdida del poder adquisitivo de más de dos salarios.

El valor del bono

De acuerdo al estudio, el bono promedio de los trabajadores registrados (tanto estatales como privados) debería ser de 12.170,22 pesos, que actualizado a los valores de diciembre 2016 debería llegar a 13.693,59 pesos.

Para obtener ese número, primero se calculó el aumento promedio que los sindicatos obtuvieron en las últimas paritarias. Para eso se tomaron diez convenios representativos (Bancaria, Aceitera, Metalúrgica, Transporte Automotor, Alimentación, Química, Textil, Transporte de cargas, Sanidad y Estatales) y ello arrojó un aumento promedio de 33,7%, que en general se percibió en tres cuotas. Luego, se comparó el salario real con el que se debería haber percibido para no perder poder adquisitivo en 2016.

Si se tiene en cuenta que en diciembre de 2015 el salario promedio de los trabajadores era de 8.598 pesos, la pérdida acumulada de 2016 fue de  9.908,28 pesos. Es decir, un salario completo más un 15,2% adicional. Si se  actualiza la pérdida acumulada a valores presentes (diciembre 2016), da un resultado de 11.148,53 pesos.
De la misma manera, si se toma la situación de los trabajadores que en diciembre de 2015 cobraban un promedio de 10.561,99 pesos, la pérdida anual acumulada es de 12.170,22 pesos; que actualizada a diciembre de 2016 es de 13.693,59 pesos.

En conclusión, para que los trabajadores recuperen lo perdido durante 2016 por la inflación y la imposibilidad de reabrir las paritarias, deberían cobrar a fin de año un bono de 13.693,59 pesos; lo que significa más de un salario medio.

Escuchá la entrevista completa en La Brújula de la Mañana.