Martes, 29 Noviembre 2016 19:28

Rockpolitik:"El arte, de por sí, implica una mirada política de los hechos"

Escrito por  Natalì Boglione

El pasado miércoles 23 de noviembre, Juan Ignacio Provéndola presentó su libro RockPolitik, 50 años de rock nacional y sus vínculos con el poder político argentina. El evento fue declarado de interés municipal y provincial.

La presentación del libro, organizada por el periódico CLASEP, se dio en el marco de la inauguración del centro cultural WES donde funciona el nuevo estudio de radio Planeta Cabezón y donde próximamente se inaugurará un hostel. Mediante una entrevista en vivo, Juan I. Provéndola desarrolló de qué se trata Rockpolitik.

En su relato lo acompañó el Diputado provincial Roberto Mirabella, que dio su mirada respecto al libro: “El libro suena afinado. Tiene mucha investigación sobre bibliografías de la historia del rock. Me parece que hay un ajuste muy bueno entre contar la manifestación artística del rock como expresión musical en los últimos cincuenta años y el contexto social político que acontecía en cada momento, qué relaciones se daban entre los músicos de rock y el poder”.

Rockpolitik empezó siendo un trabajo de tesis de periodismo en la Universidad del Salvador. “Yo ya estaba laburando en un diario de Villa Gesell, que es una parada obligatoria para toda banda de rock que hace su gira por la costa Atlántica en el verano. Entonces al tener a disposición a tantos músicos en tan poco tiempo, me motivó.”

En su retorno a Buenos Aires, Provéndola comenzó a escribir en la revista Pelo, lanzó una revista independiente de rock llamada Si se calla el cantor. Hoy trabaja en AM Nacional.

“Cuando empecé a investigar sobre el rock y la política para esa tesis, me di cuenta que el tema era mucho más profundo de lo que yo sospechaba. Vi que había mucho más material que permitía una investigación más compleja, y que trascendía de ese vínculo entre el rock y la política… permitía hacer una lectura de la cultura popular argentina en el último medio siglo”.

El Rock llega a la Argentina

El autor hace un breve repaso sobre la llegada a nuestro país del rock generado en Estados Unidos e Inglaterra que se convirtió en la banda de sonido de movimientos anti-Vietnam liderados por jóvenes en Estados Unidos.

“No es que se irrigó en Latinoamérica y llegó a nuestro país. Casi que llegó acá sin escalas”, explica y asegura que a muchos investigadores extranjeros les llama poderosamente la atención el modo en que los argentinos lo incorporamos y releímos al punto de darle una identidad propia. El género musical dio a luz en Argentina recién diez años después de su “explosión” en el mundo occidental.

Javier Martínez, fundador del grupo Manal, decía que la gente de izquierda los despreciaba porque los creían una especie de “embajadores del imperialismo cultural” de Estados Unidos, y los de derecha los despreciaban por ateístas, en contra de las buenas costumbres.  A partir de esa instancia, el periodista, visualiza una “grieta” en el rock que luego encontraría su nicho propio, convirtiéndose en una válvula de escape de los jóvenes a la hora de buscar una identidad.

Juan Ignacio Provéndola explica la situación del rock a través de las canciones que sufrieron alguna transformación en sus letras para poder ser grabadas. Uno de los casos más conocidos: Ayer nomás, del grupo rosarino Los Gatos y compuesta por Moris y Pipo Lernoud. Esta situación hizo que el grupo se debata entre cuidar su integridad moral o grabar un disco, con la importancia que tenía en ese momento tener un material discográfico. Finalmente cambian la letra y publican el disco, abriendo paso a una polémica que sigue abierta hasta hoy. Lito Nebbia explica la decisión, justificando “…el disco era la cristalización de nuestros sueños”.

Otro caso similar, es el de Charly García y su disco Pequeñas anécdotas sobre las instituciones que contenía canciones muy críticas para el contexto político, llegando a lugares que no habían llegado otros rockeros hasta ese momento. Por eso, a través del COMFER, la compañía discográfica le exigió que saque dos canciones del disco (Botas locas y Juan Represión) y que modifique las letras restantes.

Algunos músicos intentaron acercarse a los movimientos políticos desde adentro. Tal es el caso del Flaco Spinetta que asistió en una oportunidad a una reunión de JAEN (Juventud Argentina por la Emancipación Nacional) – una especie de germen de La Campora- el líder era Rodolfo Galimberti (uno de los lideres de montoneros). Ahí se empieza a debatir si convenía inclinarse hacia la lucha armada. En ese momento, Luis Alberto decide “abrirse” porque no era un espacio que lo identificara.

Sobre el “ROCK NACIONAL”

“La repulsión del rock a la política siempre existió, pero la repulsión de la política hacia el rock existió en la primer década y media o dos del rock en Argentina; después esa polaridad se cambió”, asegura el autor de Rockpolitik, y explica que esa mutación se produce durante la última dictadura militar, cuando comienzan a ver el rock como un espacio de proyección muy bueno a su público joven.

“No era fácil ser joven en esa época, queriendo buscar un espacio de interrelación con otros pares, donde uno va labrando su identidad” expone Juan, mientras explica el acercamiento  de los rockeros que acceden cansados de las clausuras a la hora de tocar y  que tenía que ver con sentarse a negociar. A partir de ahí, el rock comienza a tener más difusión, comienza a sonar en las radios y a tocar en distintos lugares. Se empieza a convertir en un fenómeno popular. En esa necesidad de ponerle una etiqueta se lo nombró, entonces, como Rock Nacional. Esta situación se da previo a la guerra de Malvinas.

Arte de tapa

El objetivo era encontrar una foto que sintetizara estos cincuenta años. “Si uno dice ‘rock y política’, automáticamente nos imaginamos el encuentro entre Charly y Carlos Menem” asegura Juan, aunque la foto no es de ese encuentro, sino del ballotage del que se bajó el ex presidente en el año 2003.
Esta foto nace de una estrategia de campaña. Menem vaticinaba una elección poco prospera por lo que mostraban las encuestas. Entonces surgen las “estrategias de carácter emocional” de las que habla Provéndola. Esto, acompañado de un spot publicitario donde gente de la clase trabajadora ocupaba la pantalla al grito de “¡Vamos Menem!”, sin decir nada mas…”casi como ‘el aguante rockero’” asocia el periodista.

El fotógrafo, Arnaldo Pampillón –hoy fotógrafo de Pagina12-  cuenta la situación tensa que se vivió en el backstage. Había cerca de treinta personas entre los asesores de Menem, y toda la “troup” de Charly… todos mirando. Los hacen sentar. Arnaldo, ante la tensión, les sugiere un gesto un poco más amigable. Ahí Menem decide acercarse y García le pone la mano encima. Si nos detenemos a mirar la imagen, el músico no se ve demasiado cómodo o contento en la foto.

Según Juan Ignacio Provéndola, “algunos músicos creen que la política es un estadío inferior al del arte y que por ende, vincularlos supondría contaminarlos o menoscabarlo. Otros creen que no, que el artista debe asumir un compromiso político. El arte, de por sí, implica una mirada política de los hechos. Aunque sea algo abstracto, el artista se inspira en la realidad.”