Viernes, 04 Noviembre 2016 02:19

La Chamuyera y la violencia ignorada

Escrito por  Irene Orellano

El jueves 27 de octubre por la noche, Daiana T. se encontraba en la puerta del bar La Chamuyera, ubicado en Corrientes al 1380, cuando recibió un botellazo en la cabeza. La Chamuyera forma parte del movimiento de Espacios Culturales Unidos de Rosario (ECUR), y realizó ocho denuncias a la Fiscalía en lo que va del 2016 por incidentes similares, además de tres denuncias realizadas por los particulares afectados. No existen denuncias por ruidos molestos.

Ya era la madrugada del martes 27 de octubre cuando Daiana T. recibió un golpe de botella de vidrio en la cabeza mientras estaba en la puerta de La Chamuyera. La ambulancia lamentablemente tardó más de media hora. Daiana fue asistida e internada en el Hospital de Emergencia Clemente Álvarez (HECA) por sufrir un traumatismo de cráneo, con hundimiento de los dos parietales. Los amigos y gente que se encontraba en el lugar conservaron la botella de vino semivacía que fue arrojada desde uno de los edificios linderos.

Según contó Ignacio Gorriz (representante del ECUR) a La Brújula de la Mañana “los vecinos están muy preocupados porque son los mismos edificios desde donde se entiende que pueden salir los botellazos y los objetos contundentes, (cerraduras, botellas llenas de agua con hielo, botellas de vidrio)”. “Está claro que para hacer eso tenés que tener alguna intención de dañar a la gente”, agregó.
Si bien Daiana estuvo en terapia intensiva, en ningún momento perdió la conciencia y hasta recordó y pudo contar lo que le había pasado. Aunque no se conoce aún un nuevo parte médico, la joven continúa dentro del HECA en estado reservado y se espera una evolución en los próximos días.

Mejor prevenir que curar

Desde Marzo de este año los encargados del bar han realizado un total de ocho denuncias en Fiscalía por incidentes similares, sólo que ninguno fue tan severo como éste último. Según Ignacio Gorriz, ellos vienen denunciando esto hace ocho meses aproximadamente: “Hablamos con todas las áreas del ejecutivo para informarles y saber qué podíamos hacer además de las ocho denuncias que hicimos en Fiscalía hacia esta persona, que nosotros entendemos como un potencial asesino, ya que tira cosas no solamente a la noche y contra ese bar cultural, sino también en horarios diurnos. Lamentablemente desde ninguna parte del ejecutivo se tomaron cartas en el asunto”, contó.

Falta de voluntad política

Además de avisarle previamente a la Secretaría de Control y Convivencia y a ña Secretaría de Cultura sobre esta situación de riesgo, luego del último incidente desde La Chamuyera y el ECUR, realizaron el pasado jueves 29 una ‘timbreada’ de manera pacífica, para intentar hablar con los vecinos sobre lo sucedido y recaudar información. “Nosotros hablamos con los vecinos y nos decían que esto pasó ya mil veces, que viene pasando hace mucho y que están muy preocupados. Por eso hay que descartar que esto suceda porque en La Chamuyera hay ruidos molestos. Incluso no hay denuncias registradas sobre eso. Los vecinos nos cuentan que esto también pasa a las cinco de la tarde, sólo que se ve que esta persona está más nerviosa a la noche”, explicó Ignacio a La Brújula.

Además de las ocho denuncias realizadas desde el espacio cultural, existen otras tres hechas por personas particulares en incidentes similares: en una ocasión arrojaron una botella que cayó en la pierna de una persona que permaneció una semana sin poder caminar, aunque no quedó internada. Otra vez, sucedió lo mismo y dejó a una joven con un tajo en la cabeza, si bien tampoco permaneció internada. “Según lo que contaba Juan Manuel Gatti, el referente de La Chamuyera, lo que a él le decían desde Fiscalía era que como no había nadie internado, no podían actuar”, aclaró el representante del ECUR.

Un reclamo que sigue en pie

El bar La Chamuyera forma parte del ECUR, que nuclea aproximadamente treinta espacios culturales. Dentro de esta organización, hace años que vienen reclamando una habilitación que les permita funcionar como espacios culturales con requisitos y exigencias propios, que no son los mismos que tiene un bar o un boliche, cuyo único interés son los negocios con fines de lucro, sino que reclaman la figura legal de “Club Social y Cultural”. “Lamentablemente nosotros seguimos peleando por una ordenanza que contemple las actividades que hacemos y por otro lado, vamos a seguir de cerca este caso, cerca de la familia, haciendo todo lo que esté en nuestro alcance aún si corresponde desde lo legal la actuación de la Fiscalía o desde las áreas que correspondan, nosotros desde nuestro lado vamos a hacer lo que podamos”, remató Gorriz. 

Escuchá el audio de la nota con Ignacio Gorriz:

Foto: RosarioALaCarta