Miércoles, 26 Octubre 2016 15:45

Los dos principales diarios de Rosario en problemas

Escrito por  Malcom Perucca

El periodista especializado en medios Claudio De Luca reflexionó en torno a la situación de La Capital, en el marco de la megacausa por fraude, lavado de activos y asociación ilícita. También subrayó la importancia de garantizar la libertad de prensa de los trabajadores. Por otro lado, analizó el riesgo que corren más de 80 puestos de trabajo en El Ciudadano, y la necesidad de proponer alternativas para “ver de qué manera se pueden mantener las fuentes de trabajo”.

En una jornada inédita para la Justicia, el pasado 14 de octubre salió a la luz la megacausa tras realizarse más de 20 allanamientos en la ciudad que derivaron en la detención de 10 personas. En la investigación están involucrados escribanos, contadores, un sindicalista y empresarios rosarinos; que fueron imputados por delitos tales como falsificación ideológica de instrumento público, asociación ilícita, estafas inmobiliarias y presuntos lavados de activos.

Resulta difícil pensar un tema tan importante como la libertad de prensa de los trabajadores de La Capital, siendo que el propio gerente Pablo Abdala es uno de los imputados de la megacausa. Sobre ello se refirió Claudio De Luca en su columna semanal en el programa La Brújula de la Mañana, al tiempo que ofreció un análisis de la realidad e incidencia del diario rosarino.

“El diario omitió desde el primer momento hacer mención sobre este tema. Hasta el momento donde se hacían los allanamientos, en una de las primeras noticias que publicó al respecto, puso una dirección que es en la esquina del diario ni siquiera en la puerta. Y a partir de ahí empezaron a surgir muchas sospechas”, señaló al respecto. Y agregó: “Es un tema que seguramente compromete a gran parte de los compañeros de la redacción que no esperan esto, porque seguro tienen ganas de que el diario en el que trabajan pueda hablar de estas cosas. Además, les resta credibilidad a ellos”.

El especialista en medios indicó que “las veces que aparecieron notas fue en la sección `ciudad´ y no en `policiales´; estas y otras cosas llevaron a los trabajadores a realizar una asamblea, donde se puedan discutir estos temas”. Es que los trabajadores tienen en jaque su libertad de prensa: “Se entiende que esto no tiene nada que ver con el propio diario, porque es una cuestión con el gerente, con el allanamiento a su oficina y el resto no tiene nada que ver”, sentenció.

Con una mirada más amplia sobre los posibles efectos para el propio medio, De Luca reflexionó: “¿Le resta credibilidad al diario? Porque no se puede desconocer su trayectoria, su historia y su trascendencia. No podemos desconocer la real incidencia que tiene ante determinadas cosas”. Y continuó: “Sabemos que muchos funcionarios se preocupan por una tapa de La Capital. Hoy habrá que hacer una relectura si pesa tanto como para producir un cambio significativo en la ciudad, en el país o donde sea”.

Trabajadores de El Ciudadano en riesgo

Por otra parte, De Luca analizó la situación de otro de los principales diarios de la ciudad: El Ciudadano. Semanas atrás se conoció la decisión del grupo Indalo Media  de cerrar el diario perteneciente al empresario Cristóbal López, en el que trabajan más de 80 personas. “Es una situación complicada, más cuando ya tiene fecha de cierre. El viernes 28 es el último día que se imprime bajo la  gestión de Indalo Media, y a partir de ahí entra la incertidumbre. Falta saber quién se hace cargo de la impresión del diario de aquí en más”, remarcó.  

Con el fin de los puestos laborales, los trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente exigiendo el cobro total de las indemnizaciones. “Es necesario ver de qué manera se puede mantener esta fuente de laburo”, insistió el especialista.

Por otra parte, en medio de este panorama, ofreció una buena noticia: “Los trabajadores consiguieron un mes más de impresión asegurada”, comentó, y aclaró: “No por Indalo Media, sino por otro lado”. Mientras tanto se buscara quién pueda hacerse cargo del diario. Para los trabajadores de El Ciudadano se viene una etapa difícil “porque no van a recibir sueldos y van a tener que bancarse solos”.

Por último, dejó sobre la mesa varias ideas: “Podemos pensar la posibilidad de armar suscripciones mensuales cosa de conseguir, por ejemplo, mil personas de esta ciudad que banquen un mes del diario pagando la suscripción que seria, quizás, de 400 pesos”, deslizó. Otra alternativa retoma una experiencia ecuatoriana de un medio grafico público, en manos del Estado.

Escucha las columnas completas en La Brújula de la Mañana.