Sábado, 17 Septiembre 2016 14:08

Femicidios sin violencia de género

Escrito por  Juan Pájaro Velásquez

En un informe elaborado por el Área de Análisis Criminal y Planificación de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) analiza los fallos emitidos desde la sanción de la Ley 26791 que incorporó la figura de femicidio al Código Penal Argentino, elaborando conclusiones acerca de los procesos y sentencias advirtiendo que las condenas por crímenes de mujeres no reflejan “el componente de violencia de género”

A casi cuatro años de la reforma legislativa, cuando se sancionó la Ley 26.791 que incorporó la figura de femicidio al Código Penal de la Nación Argentina, la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Contra Las Mujeres (UFEM) realizó una recopilación de sentencias condenatorias en casos de homicidio dictadas por tribunales de todo el país que aplicaron alguno de los agravantes mencionados en dicha ley, respecto a hechos en los que resultaron víctimas mujeres o personas “por motivos de odio al género o a la orientación sexual, así como varones y niños víctimas de femicidio vinculado”.

 

La investigación comprendió a todos los tribunales de juicio del país. El periodo analizado comienza desde la entrada en vigencia y publicación en el Boletín Oficial el día 14 de diciembre de 2012 hasta el 3 de agosto de 2016. La primera sentencia encontrada es del 10 de julio de 2013 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). A partir de este proceso se recopilaron 38 sentencias con 43 autores y 46 víctimas, que conforman el total de casos analizados en el informe. La UFEM aclara que “los fallos analizados no constituyen el número total de sentencias dictadas en todo el país desde la sanción de la ley 26.791, sino sólo las que pudieron ser recolectadas y están relacionadas con dicha ley. No incluye casos que podrían constituir un feminicidio o crimen de odio por razones de género, pero que no fueron calificados como tal”.

En cuanto a la distribución geográfica de las resoluciones de los tribunales orales analizadas, estás se ubicaron en 15 jurisdicciones: la provincia de Buenos Aires con ocho. Luego se ubica Salta con cinco; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Córdoba con cuatro; Entre Ríos y San Juan con tres; Catamarca y Santa Fe con dos; y las siguen Chaco, Chubut, Corrientes, Misiones, Mendoza, Santiago del Estero y Tierra del Fuego con un caso cada una. Vale destacar, que, en tres de las provincias, Santa Fe, Chubut y Tierra del Fuego, “existen condenas solo por homicidio agravado por el vínculo”, es decir, no por femicidio.

Del total de las sentencias evaluadas por la UFEM, al menos en el 71% (27 casos) se juzgó un homicidio cometido en el marco de una relación de pareja o ex pareja. En dicho informe se advierte que en casi la mitad de los fallos por crímenes de mujeres “no se reflejó de manera explícita el componente de violencia de género presente”, a pesar de su existencia en la mayoría de casos.

Las sentencias no reflejan la violencia de género

Del análisis de las sentencias se desprende que, de acuerdo al agravante aplicado, en el 37% (14 casos) se aplicaron en conjunto los incisos 1°, es decir, el autor era pareja o ex pareja de la víctima (vinculo) y el inciso 11°, correspondiente a femicidio o muerte a una mujer perpetrada por un hombre y en el que ha mediado violencia de género. En el 34% (13 casos) se aplicó sólo el inciso 1° (vínculo).

En el 21% de las sentencias (8 casos) “se agravó el homicidio exclusivamente por el inciso 11° (femicidio)”.
De las 38 sentencias, sólo en dos casos se aplicó el inciso 12° o femicidio vinculado, es decir, homicidios a mujeres cometidos por parejas o ex parejas, reflejando así, aunque de manera parcial, en estos el componente de violencia de género presente en los crímenes cometidos. Y hay solo una sentencia por el inciso 4°, odio de género, la orientación sexual, identidad de género o su expresión.

Para la UFEM, “estos datos permiten sostener que al menos en el 71% de las sentencias se juzgó un homicidio cometido en el marco de una relación de pareja o ex pareja”. Pero advirtió que “si se considera que 13 de los 27 casos se juzgaron sólo como homicidio agravado por el vínculo, se puede presumir que en casi la mitad de los homicidios de mujeres perpetrados por sus parejas o ex parejas (femicidios íntimos) no se reflejó de manera explícita el componente de violencia de género presente en el crimen”.

Por otra parte, el documento consideró como “exiguo” el número de casos “en que se han juzgado crímenes de odio por género, orientación sexual, identidad de género o su expresión. A la fecha, se registra un solo caso, a un hombre gay en la provincia de San Juan, pese a que desde distintos sectores se ha alertado acerca de la violencia sistemática que sufren las personas debido a su identidad de género y orientación sexual”.

En el caso de las víctimas, 43 fallecieron y 3 sobrevivieron. De ese total, 40 eran mujeres, de las cuáles dos eran mujeres trans. El resto de las víctimas, es decir seis, eran hombres, cuatro de estos menores de edad que asesinaron o intentaron hacerlo; los dos restantes, un hombre víctima de un feminicidio por vínculo y un hombre gay víctima de un crimen de odio.
También se observa que de las 38 sentencias relevadas surgen 43 autores, de los cuales 42 fueron varones. Sólo hay una mujer condenada como coautora de un homicidio agravado por vínculo y por violencia de género (femicidio). Respecto a la nacionalidad, 38 de los 43 autores son argentinos, hay un uruguayo, un paraguayo y en los tres casos restantes no se registran datos.

Femicidios sin visibilizar la violencia de género

La Unidad Fiscal concluye y expone que en los casos analizados “se reflejan de manera abrumadora casos cometidos en el ámbito de pareja o intrafamiliar. No obstante, de este universo, gran proporción de homicidios de mujeres fueron agravados sólo por el vínculo, sin visibilizar el componente de violencia de género presente en esos crímenes”. Para la UFEM, ello “parece indicar que, en muchos casos, los esfuerzos de los operadores se limitan a la comprobación del vínculo entre el agresor y la víctima, sin avanzar en la investigación del contexto de violencia de género en que se produjeron los crímenes ni de la posible motivación de los crímenes por odio de género”, lo que “pone en evidencia una aplicación restrictiva de la figura de los homicidios agravados por género”.

Como sólo se registraron tres casos de femicidios sexuales fuera del ámbito intrafamiliar y ningún caso de homicidio de una mujer en situación de prostitución, en contexto de trata o explotación sexual ni vinculado con disputas derivadas de actividades de narcocriminalidad o crimen organizado en general, “podría estar operando una aplicación restrictiva de las agravantes por género, al circunscribir la violencia y el odio de género al ámbito privado”, concluye el informe la Unidad.