Lunes, 12 Septiembre 2016 10:48

Cargill reporta pérdidas y se reacomoda

Escrito por  Germán Mangione

Mientras llegan noticias de crecimiento y fusiones para las empresas chinas del sector agroalimentario, la situación es bastante más complicada para los gigantes de granos de EEUU y Europa. En septiembre las procesadoras de semillas Cargill y Dreyfus paralizaron sus plantas en Brasil a raíz de lo que llamaron una “desaparición de los márgenes de ganancias” y “malas condiciones actuales de oferta y demanda".

 

Cargill suspendió sus actividades en la planta Primavera do Leste en Mato Grosso y en la fábrica Três Lagoas en Mato Grosso do Sul, mientras que Dreyfus lo hizo en dos de sus cinco moliendas en el país.
Los analistas del mercado granario aseguran que están buscando mejores resultados para los próximos meses y prefieren congelar la producción ahora con intenciones de volver a operar recién en el 2017 en algunos casos a la espera de un repunte de los precios de los commodities.

Algunas de las causas del parate pueden encontrarse en la caída de la demanda local de harina de soja, utilizado por el actualmente deprimido sector avícola de Brasil. Al igual que en Argentina, el elevado precio mundial del maíz llevó los costos de los criaderos avícolas por las nubes, lo que a su vez implicó una reducción del consumo por el aumento de precios.

En la escasez de maíz en Brasil además puede advertirse la mano de las empresas chinas radicadas en el vecino país. La filial brasilera de COFCO (el gigante estatal chino en el comercio de granos) se volcó a la compra, exportación y almacenaje de grandes volúmenes de maíz lo que explica en parte el desabastecimiento y el alza desmedida de precios.

En nuestro país sin llegar al desabastecimiento el movimiento de las empresas chinas fue en el mismo sentido. En lo que va del presente año Cofco, a través de sus controladas Nidera y Noble, concentró un 16,6% de las declaraciones juradas de compra a 180 días de maíz 2015/16 llegando a competir de cerca con los principales actores del rubro: Cargill, ADM y Dreyfus.

En medio de los malos resultados en el principal productor de cereales de Latinoamérica, la estadounidense Cargill dio a conocer una pérdida operativa ajustada en los tres meses que terminaron el 31 de mayo (año fiscal de la empresa) de u$s19 millones, comparada con las ganancias operativas de u$s230 millones registradas un año antes. Según la empresa algunas apuestas equivocadas en el mercado de semillas de soja acrecentaron dichos resultados negativos.

Su informe anual de resultados 2015-16, arroja que la ganancia operativa de la compañía en el primer trimestre del año fue el más bajo desde 2011-12. Esto se tradujo en que la ganancia operativa de u$s 1600 millones en su último año fiscal es casi 50% inferior al récord registrado en 2010-11. El retorno sobre el capital, un indicador de rentabilidad, fue de 5,8% en 2015-16, menos del 7,1% del anterior ejercicio financiero.