how many hair extensions should fall out short blonde human hair wigs real hair wigs a list lace hair instagram halocouture extension care hair wigs adding dark roots to blonde wig best oil for human hair wigs human lace wigs bandana hairstyles for long hair hair couture by sleek hair extensions clip in hair extensions leicester natural oils for hair growth and thickness cheap hair extensions
Tinogasta resistencia y represion
Lunes, 14 Mayo 2012 21:55

Tinogasta resistencia y represion

Escrito por  Lucas Paulinovich

El 12 de mayo, en Tinogasta, fueron reprimidos manifestantes a favor de la protección de los recursos naturales y en contra de la megaminería encabezada por la transnacional Alumbrera. Los hechos se suman a una larga lista de sofocación a la resistencia contra el capital transnacional que explota nuestras riquezas naturales.

 

 

La alianza entre el poder económico y político tiene claro como actuar. Los asambleístas que reclaman a favor de los recursos naturales son un estorbo demasiado molesto. La ofensiva se plantea casi en términos bélicos. La emboscada empresarial consiste en enviar los camiones vacíos hacia los cortes, para que estos sean detenidos y así surjan las justificaciones para la represión. Esto sucedió el 12 de mayo. “Nosotros sabíamos que venía un convoy con tres camiones junto con Infantería con la intención de romper toda la acampada”, dice Leandro Moreno, asambleísta de Tinogasta.

 

Conociendo los movimientos de las fuerzas represivas, los manifestantes se adelantaron 700 metros del bloqueo para intentar interferir la acción desde esa posición. “Cuando nosotros nos adelantamos, tres compañeros nos pusimos en el medio de la ruta. Entonces, dos camionetas de Infantería salieron del medio de los camiones. Se bajaron y, sin mediar palabra, comenzaron a golpearnos”, relata Moreno en conversación con el programa radial Bárbaros, de radio Universidad. Esposados, tirados en el piso y con los ojos ardidos por el gas pimienta -cuenta- los infantes coronaron la tarea a patadas. Luego fueron subidos a la camioneta y ubicados cómodamente en el piso. Los trasladaron hasta la comisaría de Fiambala, 50 km para el lado de la cordillera, donde la impunidad se práctica con mayor tranquilidad. Cuenta el manifestante que eran ocho infantes que entretuvieron el recorrido a golpes y pisotones. Fueron casi cuatros horas de encierro. Al llegar al calabozo, un preso les cedió una radio. Entonces escucharon, una hora y media después, que las radios comenzaban a difundir los hechos. “En ese momento nos enteramos que habíamos entrado mucha más gente de la que creíamos a ese calabozo y que, de alguna manera, también estábamos libres”. 

 

La zaga de reprimir a quien se opone

 

“Yo represento a una asamblea, que es la única que está desarrollando un bloqueo activo, que es el del Paso Internacional San Francisco, que es el corredor bioceánico más importante que tienen las empresas mineras de Argentina para ingresar insumos”, comenta Moreno. El Paso está bloqueado hace cuatro meses. Semejante desacato fue penado con golpizas. Y para que las ideas entren, la represión se repite: la policía había reprimido a los manifestantes el pasado 10 de febrero. También hubo una judicialización de 52 manifestantes. Además de la persecución y difamación permanente.

 

Moreno es contundente respecto a la avaricia de los capitales extranjeros que explotan las riquezas de los Andes: “La Alumbrera es indefendible: se utilizan 100 millones de litros de agua mineral por día. Cuando en Rosario, Córdoba y otras ciudades los chicos se mueren porque toman agua contaminada”. La minería no ha contribuido mucho al desarrollo económico de la población: “Catamarca sigue siendo la provincia más pobre del noroeste argentino después de 15 años de minería”, comenta. Extraer recursos naturales tiene sus privilegios y la beneficencia sirve para engrosar las ventajas: “Nos dejan solo un 3% de regalías, que después de pagar los impuestos queda un 1,2%, que si donan computadoras a una escuela lo descuentan de ahí. Todo lo sacan bajo declaración jurada”. La destrucción de las economías regionales provocó aumento del desempleo.

 

Las consecuencias son graves para la naturaleza y mucho más para la población. Moreno explica: “Minera Alumbrera tiene dos diques de cola. Uno declarado. Filtra permanentemente agua con ácido y cianuro. Y ahora nos encontramos con que Alumbrara está por cerrar y el cierre de mina es peligrosísimo. ¿Quién se va a hacer cargo de todo lo que deja? El otro problema es que atrás del proyecto Alumbrera, un emblema transnacional, viene el proyecto Agua Rica, que es devastador: tres veces más grande, tres veces más contaminante y no solo estrictamente ecológica, sino también contaminación social”.

 

Los informes de la propia minera se deschavan: “La mayoría de los datos que salen de mí boca, son los datos del informe de impacto ambiental de Alumbrera”, aclara. El negocio es redondo, aunque no para los pobladores: “Para extraer una onza de oro, que son 28 gramos, vuelan 12 toneladas de cerro. Más adelante dicen que el material de escombrera una vez que está mojado y lixiviado se transforma en 10 veces más. De lo que nosotros concluimos: cuando ellos ganan 28 gramos de oro, a nosotros no quedan 120 mil kilos de barro tóxico”.

 

¿Quienes se manifiestan?

 

No se trata de un grupo de loquitos que gritan en contra de todo. Ese es el mismo argumento que patronales y sectores de poder siempre utilizan para deslegitimar las luchas populares. El colectivo manifestante ha cohesionado a personas de diferentes extracciones sociales. No hay una constitución netamente clasista, sino que se trata de un grupo heterogéneo que tiene como objetivo la defensa de los recursos naturales. Todas y cada una de las decisiones de acción directa surgen en asambleas abiertas con participación de todos los actores.

 

Tampoco es viable el argumento que quita crédito a la lucha basado en la representatividad del sistema democrático, siempre permeable a favoreces a los poderosos: Los políticos suelen hacer ágiles volteretas como el mejor de los trapecistas. “El intendente de Tinogasta estuvo desde siempre apoyando a la gente contra la megaminería. Pero el día del discurso, cuando asumió, dijo que había que preparar 300 personas para ir a trabajar a Agua Rica. Esto desmiente a aquellos que nos dicen que nosotros elegimos esta política”, afirma Moreno.

 

“Nosotros hicimos un plebiscito donde siete mil personas dijeron ‘no’ a la megamineria. No fue vinculante, no fue obligatorio y lo proscribieron dos días antes que lo pudiéramos dar”, ilustra. Los dueños del plantea han decidido qué poblaciones son prescindibles y cuales deben conservarse, cómo si se tratase de un juego interactivo de gestión: “Nosotros queremos sacar la discusión del terreno económico y técnico y llevarla al terreno de lo social. Eso da un criterio más amplio para darse cuenta que compartimos estas luchas con gente de toda América. Arribamos a la conciencia de que la gente que sufre por las pasteras, por Monsanto, por la deforestación, comparten esta lucha porque las problemática responden a los mismos patrones que nos han declarado zonas sacrificables”.

 

Pese a las adversidades, la lucha continúa: “Nuestra lucha no es solo contra Alumbrera, sino también contra el futuro proyecto de Agua Rica, que está encaminado, ya que están subiendo máquinas”, dice el asambleísta. “Tenemos pensado hacer el 10 de julio un gran bloqueo en Cerro Negro, donde apuntamos a un desabastecimiento total de minera Alumbrera. Yo creo que va a ser la batalla más grande que vamos a dar”. 

 

Loncopué como precedente

 

El 3 de junio se sentó un antecedente fundamental. Los siete mil habitantes de Loncopué, Neuquén, llevaron a cabo el primer referéndum de la Argentina, de cumplimiento obligatorio: se votó el ‘si’ a la norma que prohíbe la minería a cielo abierto en las 8.000 hectáreas del ejido municipal. Fue histórico, pero los medios tradicionales no lo advirtieron. Página/12, que se asume “progre”, censuró una nota del periodista Darío Aranda sobre el tema. Los votos del 82% de la población quedaron mudos para la prensa hegemónica.

 

“Creo que si en Tinogasta hiciéramos un plebiscito, lo ganamos con el 90%”, asegura Moreno. Pero Catamarca es muy compleja: “La provincia es inmanejable. Hay que vivir en Catamarca para entender lo que es un Estado donde no se respetan y están lesionadas todas las garantías”. Las estructuras de poder se alinean con los intereses privados. Algunos lugares parecen no haber asomado la cabeza de la era feudal.