Viernes, 12 Junio 2015 17:55

Swift: La lucha del frío, de nuevo

Escrito por  Adolfo Rosas (Colaboración)
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Lucha del frio que en julio del 69 puso de pie a los trabajadores de Swift, vuelve a repetirse con condiciones similares en pleno 2015. La historia de una lucha que se repite en la misma sección 46 años despues.

 

El presente trabajo está destinado a abordar una huelga llevada adelante al interior del gremio de la carne, particularmente en el Frigorífico Swift de la ciudad de Rosario, en el mes de julio de 1969. Esta lucha, que se conoció como “la lucha del frío”, fue impulsada por la agrupación La Chaira, compuesta por obreros activistas de izquierda, y acompañada por obreros y obreras, mayoritariamente de extracción peronista.

El motivo que desató el conflicto fue que la empresa decidió bajar la temperatura de las secciones donde se produce la faena (principalmente despostada y picada), ocasionando un grave perjuicio a la salud de los obreros, teniendo en cuenta que en ese tiempo no se contaba con equipos de protección adecuados. El atuendo típico era un conjunto de camisa y pantalón blancos y calzado común. Esto determinó que los delegados de la sección Picada, enfrentados con la dirección del sindicato, paralicen sus tareas. Si bien el problema estaba focalizado en aquella sección, la medida de lucha finalmente se extendió a toda la fábrica.

Y tal alcance tuvo que provocó la renuncia del Secretario General del gremio, Jacinto Serballi.
De aquí en más se producen una serie de acontecimientos que darán como resultado la intervención del gremio por parte de la Federación Gremial de la Industria de la Carne.

Finalmente, por no contar con experiencia ni estructura, estos activistas y su agrupación sufren una derrota. El sindicato, luego de la intervención, convoca a elecciones y la lista Blanca y Negra, de neta extracción peronista, gana la dirección del gremio. La fábrica toma represalias y deja en la calle a 31 operarios, en su mayoría de la sección que había impulsado la lucha. Si bien la duración del conflicto fue relativamente corta, duró diecisiete días, tuvo esa intensidad particular que presentaban las luchas de los años sesenta.

El contexto estaba dado, por un lado, a partir de la Revolución Cubana de 1959, y el surgimiento simultáneo de movimientos de liberación nacional y social en muchos países del Tercer Mundo. Y por otro, por un movimiento obrero argentino, que para ese entonces ya estaba curtido en luchas y rebeliones, especialmente desde el derrocamiento de Juan Domingo Perón, y la tensión entre los dirigentes sindicales que pretendían mantener aquellas estructuras burocráticas y las bases que combatían las medidas económicas impuestas por los gobiernos de turno. Y, más cerca aún, se debe agregar que en mayo de 1969 había estallado el primer Rosariazo, de activa participación estudiantil, con el asesinato del estudiante Ramón Bello y del obrero y estudiante Luis Norberto Blanco.

El 29 de ese mismo mes, iba a estallar en Córdoba otro levantamiento urbano con dirección obrera, el Cordobazo. De aquí surge y se refuerza una fuerza sindical clasista que sería clave en los próximos acontecimientos que impregnarán a la República Argentina. Las formas de lucha ya no serán las mismas, y el movimiento popular vivirá

Un cambio fundamental en sus modos de lucha: de la resistencia a la rebelión.

(…) Cuenta Julio(obrero del frigorífico en ese entonces) que “la empresa baja la temperatura en la sección Picada y la gente empieza a protestar y nosotros al toque con nuestros volantes denunciando que estaba en juego la salud de los compañeros. La carne venía congelada y no había guantes. Aunque todavía no estábamos muy organizados, algunos compañeros se ofrecían a tirar volantes desde adentro. La gente toma nuestras consignas. Nuestro mérito fue haber sido consecuentes. Se declara la huelga impulsada por algunos delegados combativos y salimos a la calle”. Esto naturalmente produce una conmoción en toda la fábrica, si bien el problema estaba radicado en la sección picada. A tal punto llega la situación, que provoca la renuncia del Secretario General del Gremio, Jacinto Serballi. Es más, trasciende el ámbito del frigorífico y se instala en la opinión pública a través de una información aparecida en el Diario La Tribuna, aunque recién el día 3 de Agosto. Qué decía el artículo:

“Conflicto en el Swift: En la sección Picada paralizaron su trabajo 300 obreros, por falta de ropa y exceso de frío. Renunció el Secretario del Gremio, Jacinto Serballi.”

Al día siguiente el mismo diario publica un comentario y reproduce parcialmente un comunicado de la Agrupación La Chaira.

“La Agrupación La Chaira anuncia un paro para el próximo miércoles 6 de agosto con asamblea general a las 16 horas. A continuación comienza a emitir el comunicado de la Agrupación. “Los obreros de la mayoría de las secciones del Swift venimos sufriendo diversos problemas derivados de la baja temperatura, la humedad reinante en fábrica, aumento de los topes de producción, lo que decidió que diversas asambleas de los obreros decidieran efectuar un paro total de actividades…” Sigue La Tribuna: “Elevan denuncia al Ministerio de Trabajo, y llaman a la CGT de los Argentinos a solidarizarse. Retoma el comunicado “…nuestra lucha es justa y es parte de la que libra la clase obrera argentina por su liberación”.

Este comunicado demuestra, en primer lugar la aparición ante la opinión pública de la Agrupación La Chaira. El contenido de su comunicado está en sintonía con lo que muchos obreros pensaban en ese momento. Es decir, combinaban lo reivindicativo, sus condiciones de trabajo, con una salida política, muy en boga: la lucha de la clase obrera por su liberación.

Por supuesto que al día siguiente, tanto el sindicato como la Federación, salieron a desmentir la existencia del conflicto a través de la prensa. Esto queda reflejado en el diario La Tribuna del 5/8/69.
“El sindicato de la Carne y la Federación de la Carne (Constantino Zorila y Héctor P. Fiorentino) dice que no existe conflicto en el Swift, y los que actúan son grupos extremistas.”

Esto dos últimos términos van a ser constantemente utilizados, como modo de estigmatizar los conflictos obreros. Tanto por las patronales como por los sindicatos burocráticos.
Esto es un extracto del Libro “La Voz de la Chaira”, Adolfo Rosas, Editorial Ültimo Recurso, octubre 2011.

Hoy el Frigorífico Swift tiene otros dueños. JBS, empresa de origen brasileño que en los últimos años ha ido monopolizando el mercado de las carnes. En su oportunidad hemos hecho una investigación que corresponde al año 2014, pero creemos con algunas actualizaciones, tiene plena vigencia.

El negocio de la carne en la Argentina

Esta es una nota solamente referida al mayor frigorífico del mundo, Swift, hoy JBS, enclavado en la Ciudad de Villa Gobernador Gálvez. Este monopolio, que desde 1924, con distintos dueños, pero con iguales métodos de superexplotación de los trabajadores, viene amasando fortunas, ha realizado una millonaria oferta en el mercado internacional de carnes.

Según podemos leer en el portal de la empresa en un comunicado del 28 de mayo de 2014:

“El gigante brasileño de alimentos JBS (dueña de Swift y Cabaña Las Lilas, entre otros), considerado el mayor procesador de carnes del mundo, anunció ayer que presentó una oferta por cerca de u$s 6.400 millones para adquirir la totalidad de la Hillshire Brands, una de las empresas líderes en Estados Unidos en derivados cárnicos.

La oferta fue hecha a través de la Pilgrim's Pride Corporation (PPC), productora estadounidense de carne de pollo de la que JBS controla un 75%, informó la empresa brasileña en un comunicado enviado a la Bolsa de Valores de San Pablo.

La propuesta "no vinculante" prevé el pago de u$s 45 por acción de la Hillshire Brands (HSH), valor un 25% superior al que tenían los papeles luego de que esta empresa estadounidense anunciase la adquisición de la Pinnacle, según la nota.

La JBS describe a la Hillshire Brands como una de las líderes en el mercado de Estados Unidos en alimentos preparados a base de carnes y como una empresa con ingresos anuales por cerca de u$s 4.000 millones. La empresa norteamericana, con sede en Chicago y con 9.000 empleados, es propietaria de marcas como Jimmy Dean, Ball Park, Hillshire Farms, State Fair, Sara Lee, Aidells y Gallo Salame.

"La oferta de la Pilgrim's para adquirir la Hillshire está alineada con la estrategia global de JBS de reforzar su presencia en el segmento de productos de valor agregado, con marcas líderes en sus mercados", afirma el comunicado según publicó Ámbito Financiero.

La JBS, con unas 300 unidades de procesamiento de carne bovina, porcina, ovina y de pollo en 22 países, es la mayor productora mundial de proteínas. La empresa brasileña, con 185.000 empleados, también comercializa cueros, productos de higiene y limpieza, colágeno y biodiésel, entre otros productos, y cuenta con cerca de 300.000 clientes en 150 países. Entre sus marcas destacan Swift, Friboi, Seara, Maturatta, Cabaña Las Lilas, Pilgrim's Pride, Gold Kist Farms, Pierce y 1855.”
Hasta aquí la fría e impactante nota de una operación del mercado bursátil.

Ahora veamos la otra realidad, no menos impactante, la de los obreros que con su trabajo diario, generan las enormes riquezas que este gigante se lleva hacia afuera del país. Empecemos por decir que un obrero cobra por hora de trabajo en una jornada de 9hs., tan solo $35 (4 dólares).Con el último convenio, si es que se homologa, van a cobrar $42 la hora. Si tenemos en cuenta que un kgr de pulpa cuesta $ 80, veremos que un obrero debe trabajar 2 horas para poder adquirir un kilo de carne.(Paradoja del sistema capitalista, que algunos tratan de “humanizar”.) Como bien dijo un trabajador, “estamos luchando contra 6.400 millones de dólares”. Mejor definición de lo que es pelear contra una empresa imperialista, imposible. Una jornada de trabajo comienza a las 4 de la mañana hasta las 6, donde se produce 15` de descanso, luego dos más hasta las 7,45 y media de descanso. En esas 4 horas se faenan 250 cabezas, transformadas en 500 medias reses. La segunda mitad se retoma desde las 8.30 hasta las 10.30 con media hora de descanso. Y luego desde las 11 hasta las 13 en que culmina la jornada. Aquí se faenan 500 reses que se convierten en 1.000 medias reses. Debemos aclarar que una jornada comprende 9 hs., pero en realidad la empresa descuenta los minutos de descanso y todo el trabajo se termina realizando en 8 hs. Todo en medio del acoso y persecución de los supervisores que solo miden el ritmo de producción, sin importarles el estado de los trabajadores. Por ejemplo, si observan que la mesa está “planchada”, es decir con poca carne, inmediatamente sacan a un operario y lo envían a tareas menores, por ejemplo a encanastar carne. Pero que ocurre, que la mesa se queda con un operario menos y cuando aumenta la cantidad de carne, el trabajo lo tienen que realizar igual acelerando el ritmo. En palabras de un obrero “ donde eran 4 quedan 3 para hacer la tarea”.

Otros capitales, otras época, la misma ferocidad.

Siempre ha ocurrido que el sistema capitalista ha calculado hasta el milímetro cómo maximizar sus ganancias. Desde que inventaron el cronómetro para calcular en cuánto tiempo un obrero le rinde una jornada, hasta nuestros días en donde por ejemplo en este Frigorífico, bajo el pretexto de bajar el índice de accidentes por el manejo del cuchillo, elemento indispensable en la producción, y de enfermedades profesionales como la tendinitis y el túnel carpiano, implementan la “terapia del hielo”. En qué consiste: se les hace sumergir por 30 segundos a un obrero sus brazos hasta los hombros en una batea de agua helada a los efectos de bajar la temperatura de sus músculos. No es que les preocupen los obreros, solo tratan de tener la menor cantidad de accidentes para que no se le atrase la producción.

Otro aspecto de cómo calcular al milímetro las ganancias, lo constituye el “afilado del cuchillo”. Se ha implementado una nueva norma, que según dicen, se lo pide el mercado europeo. Por medio de la misma, el cuchillo debe ser afilado cada 2 horas. Para ello hay una persona que lo retira. Esto evita que el charqueador trabaje las 9 hs. con un solo filo en un mismo cuchillo. Por lo tanto por cada vaina el trabajador tiene dos cuchillos. Para esta operación trajeron máquinas que producen un tipo de filo “hacha” que no destemple el acero. Según la empresa con el anterior afilado al destemplarse el acero, duraba más el afilado pero se desgastaban más cuchillos, con lo que ahora se ahorra más acero. En una palabra, se economiza material, pero habrá que ver dentro de dos años cómo queda la mano del operario.

En cuanto al aspecto comercial, la empresa ha implementado un nuevo sistema de venta. El mismo consiste en vender todo “el músculo crítico” con un solo código.. A modo de ejemplo digamos que la bola de lomo antes salía con un código de exportación.¿ Dónde reside el cambio?, en que se dejó de vender carne cocida y termoprocesada. Todo lo que se desposta, sea novillo, vaca gorda o vaca vieja, se exporta con un solo código. Para ello hicieron una prueba dejando la carne en cámara durante 15 días. Comprobaron que ahí “madura” y se “tierniza”. Esta prueba también la realizan con vaca gorda y vieja, que en el mercado se compran a precios más bajos, con lo cual el margen de ganancias es superlativo. A su vez, también han penetrado en el mercado interno con un novillo de ternera, que es un animal con menos maduración. Toda la carne sale como si se trabajara en Brasil, es decir con una etiqueta de venta totalmente producida en donde se encuentra la Casa Matriz. Sintetizando, se compran las vacas aquí en pesos y se vende por el mercado brasilero en dólares o euros. Resultado, una superganancia.

En este momento la empresa sacrifica 1400 animales por día, pero están en pleno proceso de remodelación para llegar a 2.000. Todo ello en combinación con otro Frigorífico de la zona, Mattievich, quién en este momento destina una parte de su faena para el Frigorífico Swift. Es decir, de a poco va absorbiendo otros establecimientos tratando de quedarse con el mercado. Es muy importante seguir el mercado “consumero”, es decir, ante la caída de las exportaciones, disputan quedarse con el mercado local.

Quiere decir, entonces, que en el momento de mayor crisis de la industria frigorífica en su conjunto, con 140 empresas cerradas, entre las cuales se encuentran el Frigorífico San José de Entre Ríos, Cepa de Venado Tuerto, de Santa Fe, que eran propiedad de JBS, apelaron a la concentración en la planta de Villa Gobernador Gálvez. Esto dio como resultado el despido de miles de trabajadores y la superexplotación de los que “conservan” el trabajo, con lo cual mantienen su margen de ganancias.

Por qué nueva lucha del frío

Actualizando los datos, los expuestos hasta ahora corresponden al año 2014, hoy este frigorífico está sacrificando 1.800 animales por día. Quiere decir que la noria emplea una velocidad de 180 animales por hora. Para ello, con la anuencia del sindicato, implementaron la jornada de 10 hs. de trabajo en la sección Playa. Si, 10 horas, obligatorias. No vayamos a creer que les pagan extras. La excusa que pone la patronal es que los operarios podrán “ganar unos pesitos más”, al decir de un jefe, y apoyado este argumento por la dirigencia sindical. Esta voracidad de ganancias de la empresa hace que los animales no tengan el tiempo suficiente en cámara para poder trabajarlo después el obrero. Como el novillo o la vaca entra con una temperatura de 37 a 40 º, ésta debe bajarse en cámara a 2 a 3º, en el primer caso y 4 a 5º en el segundo. Al no producirse este protocolo, no sabemos qué dirá el SENASA al respecto, se procede a bajar el frío en la sección picada de novillos. Resultado problemas de artrosis, reumas, etc. y creciente incomodidad para realizar la jornada ya que como grafica un obrero, “el frío te pega en la espalda” y te hace terminar la jornada además de extenuado, contraído. El siguiente cuadro nos dará la posibilidad de apreciar la creciente explotación a los trabajadores.

MATANZA DE ANIMALES
AÑO 2014 AÑO 2015
Con 9hs en la playa Con 10 hs en la playa
Por día 1200 1800
Por hora 141 195
Por minutos 2.35 3.25

Pensar que hace pocos días se conmemoró el 1ª de mayo. Esa jornada fue instituida por la clase obrera mundial como homenaje a los mártires de Chicago que fueron ejecutados por las clases dominantes norteamericanas, por pelear por una JORNADA DE 8 HORAS.
Como se puede apreciar, se habrán producidos adelantos técnicos con respecto a la década del 60/70. El sistema productivo no es el mismo, el anterior era por medio del aire comprimido y en forma piramidal de arriba hacia abajo. El actual es computarizado y horizontal. Pero, independientemente de quién sea la patronal de turno, todos, sin excepción exprimen y superexplotan al obrero, obteniendo de él el máximo de plusvalía.

Desde ya que esta situación genera muchísimo malestar y odio entre los obreros, que no pueden exteriorizar en su plenitud toda esa bronca por el silencio cómplice del sindicato. A lo sumo de vez en cuando, el Secretario General, Fantini, que lo es también de la Federación, hace alguna declaración lamentándose de la situación, pero jamás llamando a una medida de lucha. La excusa es que no se puede “arriesgar” la fuente de trabajo. Esta posición lo llevó a firmar un convenio a la baja en las paritarias.

El mismo consiste en un 13% el primero de abril, un 10% para el primero de julio y 7% en el mes de diciembre. Como se podrá apreciar, con una inflación que ronda el 38%, este convenio ya en julio, va a ser devorado por la inflación, que es el más perjudicial de todos los impuestos que se le cobran al pueblo.
Este artículo está exclusivamente referido al mayor frigorífico de la República Argentina. Si dirigimos nuestra mirada al resto de los establecimientos, nos encontramos con, tal vez, peores condiciones y debería ser objeto de otra nota.

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